lunes, mayo 14, 2007

Sobre el arte poético

Me reconozco un lector razonablemente amplio. Si bien tengo, al igual que cualquiera, mis preferencias, si dispongo del tiempo suelo leer todo cuanto se me pone al alcance. Pero (siempre lo hay) tengo una deficiencia en esa costumbre de la lectura, y se trata de la poesía.
Carezco de afinidad hacia el arte poético, es mas, a veces muchas cosas se me escapan porque intento darle una vuelta mas a la que el autor intentó expresar en sus versos.
Hubieron varias métricas para la disciplina poética, (Pareado; Terceto; Tercerilla; Cuarteto; Redondilla; Quinteto; Sextilla; Octavillas; Soneto y varias mas). No todos los poemas hablan de grandes gestas, también en su momento la poesía versaba sobre lo cotidiano. Podría decirse que en la Europa de los siglos XV, XVI y XVII era la forma en la que se transmitían las noticias. Versificadas y reproducidas de boca en boca.
Pongamos un ejemplo en esta Redondilla del Conde de Villamediana, que habla de un tal Vergel a quien, evidentemente, su esposa le había puesto unos cuernos dignos de exposición.

¡Qué galán que entró Vergel
con cintillo de diamantes!
Diamantes que fueron antes
de amantes de su mujer.

Así, con esa simpleza (pero con esa belleza) se comentaban los asuntos públicos y privados.
Hubieron muchos poetas por esas épocas. Cada uno fué admirado y odiado por sus obras. No faltaron los duelos por honras mancilladas a través de los versos. De hecho, el mencionado Conde de Villamediana murió asesinado, y no se supo por quién.
Otro de estos artistas de la pluma fué Don Francisco de Quevedo y Villegas.
Alguna vez, hace bastantes años y en otra época de mi vida, me topé con estos versos de Quevedo, y si bien no los había olvidado, al volverlos a ver hoy citados en otro libro recordé con una sonrisa aquellos tiempos.

Amor constante más allá de la muerte

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.


Alguna vez el historiador español Carlos Fisas, refirió al último verso como equivalente a cien tratados sobre el amor. Y no le erró ni un centímetro.
Seguiremos con los temas históricos, pero también vamos a empezar a ampliar el rango de lecturas. El hecho de leer solo por el placer de hacerlo, amerita el descubrir nuevos horizontes.

10 comentarios:

ani. dijo...

caramba, Hurri, me alegra que muestres predisposición a la poética. Acuerdo especialmente con tu última frase: "El hecho de leer solo por el placer de hacerlo, amerita el descubrir nuevos horizontes"

preciado dijo...

que buena que está la poesía. Hace poco que le doy el lugar en mi vida que se merece. Y no es joda, eh! Yo creo que si más gente hiciera eso, ponerle poesía a su vida, las cosas andarían mejor.
Un abrazo Huracán.

Araña dijo...

Siempre me gustó leer poesía..
Es como que nos hace transportar a otros tiempos, a otras vidas..
Me encantó la que publicaste.
Un beso

r.- el corre ambulancias dijo...

si bien soy de leer todo lo que me cae cerca, no soy un gran fan de la poesia, y me reconozco en extremo deficitario en ese tema, solo he leido a girondo, algo de borges y no mucho mas

y sobre los que posteaste, el gran perez reverte hasta eso nos acerca

CARO dijo...

Lei mucho, hice un bachillerato en letras que me acerco muchisimo a la poesia española del siglo XV sobre todo.
Pero la que tengo en la cabeza siempre es un romance "El enamorado y la muerte"
Otro dia te lo paso.
Pero no dejes de leer "Flor nueva de romances viejos" tiene de todo, hay epicos, de aventuras, hasta la historia que despues Disney hizo con Mulan.
Beso

Pitoti2 dijo...

La poesia es algo que nunca me llamó suficientemente la atención como para leerla profusamente. Me tira mucho más la prosa, porlo que deduzco que se me podría clasificar de prosaico.

Hurricane dijo...

ani.: Creo que voy a empezar por el lado antiguo, pero si me querés recomendar algo, bienvenido.

Preciado: Coincido, la poesía suaviza sensaciones que son extremas
"Perdoná si al evocarte se me escapa un lagrimón, que al rodar en tu empedrao, es un beso prolongao, que te dá mi corazón"

Araña: De lo poco que he leído de Quevedo, me gustó todo, creo que me tira por ese lado.

r.-: Por supuesto!!, Ya es un clásico en vida Don Arturo

Caro: Ok, gracias por los datos, como mencioné, creo que me tira por ese lado, también quiero ver algo de lo nacional. Ayyy, ¿por donde empiezo?

Pitoti: O de Proser (si se me permite el horror ortográfico) Jeje

CARO dijo...

para mi nacional no hay nada Machado

Roberto Sánchez dijo...

decididamente no suelo leer poesía, por si solaPor ejemplo me encanta Benedetti , pero jamás leí dos poesias seguidas de el. Pero me copa cuando estas leyendo una novelay te meten una poesía intercalda como diciendo:tomá de prepo pa que aprendas a leer canejo!!.

Ahora estoy leyendo "Las intermitencias de la muerte" de Saramago, es buenisima y ya se que no viene al caso pero me pintó decirlo...

salud y buenos alimentos (el regreso)

Hurricane dijo...

Caro: Ok, gracias. Otro buen dato.

Sandro: Es que a mi me pasa así como lo describís, en las novelas históricas a veces aparecen algunas poesías y surge la pregunta ¿y si me estoy perdiendo de algo importante?