jueves, mayo 10, 2007

Aparecer de la nada

Hace aproximadamente dos meses iba caminando por una de las avenidas de la ciudad, me dirigía hacia la zona céntrica.
En la vereda estaban dos criaturas jugando en un triciclo, una era mayor que la otra, pero ambas lo suficientemente pequeñas para estar las dos sentadas y compartirlo.
Mientras yo me acercaba al lugar donde estaban, noto que quien era el mayor de los dos comienza a observarme (a pesar que al yo llevar lentes oscuros él no me veía los ojos). Cuando me faltaban unos diez metros para llegar hasta ellos, este nene estaba quietito y ya no me sacaba la mirada de encima, el otro (el menor) estaba sentado mas adelante y seguía en su mundo.
Al llegar hasta donde estaban ellos, yo seguía con el mismo paso, mi cabeza la tenía en otra parte dado que estaba con los temas familiares acerca de los que he posteado, y de pronto esta criatura que no dejaba de observarme hace un movimiento con su manito diestra y de entre sus ropas extrae una flor.
¡Toma! me grito.
Por supuesto que me dejó totalmente helado, estaba allí ese niño con una florcita silvestre, ofreciendomela. Me limité a mirarlo unos instantes. No tuve la delicadeza de quitarme los lentes.
Muchas gracias, atine a decirle, me incliné hacia él y tomé la flor.
Tan lento como me incliné, volví a incorporarme. Ellos siguieron jugando y yo seguí mi camino. Pero ya no era lo mismo.
Con cuidado para que no se quiebre, guardé la florcita en mi bolsillo. Por suerte mantenía los lentes en su sitio. Soy de los que no les gusta que los vean llorar.
Mientras doblaba la esquina, todavía absorto por lo que me había pasado, le pedí a Dios: Señor, devolvele mil veces la alegría que él me dió a mi.
Hoy la flor está arrugada y seca dentro de un tarrito de plástico en mi casa. Algún día de ella no va a quedar fisicamente nada. Lo que me guardo para mí es la sensación que a veces, en los momentos en que menos te lo esperás, y por donde menos te lo esperás... De la nada, alguien aparece.
Y también puede pasar que, para alguien que lo necesite... de la nada tengamos que aparecer nosotros.

17 comentarios:

r.- el corre ambulancias dijo...

lo que te llega y se graba, tanto bueno como malo no se va

y ese bagaje es lo que nos hace ser lo que somos

un gusto como siempre el leerte

CARO dijo...

hermosas las cosas que te pasan hurri, cosas simples, como me escribiste alguna vez, hacer unos ñoquis con las nenas, esas cosas hacen que seas lo que sos, las cosas lindas le pasan a la gente buena
besotes

Jes dijo...

Me enterneció mucho, sabelo.
Está bueno que así como a veces creemos que cuando estamos mal con nosotros mismos el mundo se pone de acuerdo para jodernos también nos encontremos con este tipo de cosas que nos hacen cerrar la boca e irnos por donde vinimos con nuestros quilombos, igual que antes pero un poco más felices =)

Ross dijo...

Ayyy, la nada siempre es algo despuès de todo. Hurri, me emocionó pero seguro no tanto como a vos. Ademàs, tenés toda la razòn. Niño hermoso

Marlena dijo...

Los chicos tienen esa inocencia y esa impulsividad, que los hace tan puros. Sería bueno que cuando crecemos, tratemos de conservar un poquito de esa naturaleza, y no reprimirnos ese "apercer de la nada" hacia los demás... Por otra parte, la emoción que te produce una cosa así, demuestra el tipo de persona que sos. Nuevamente te digo, gracias por compratirlo. Un beso enorme,

ani. dijo...

Momentos como ése son para atesorar. En realidad suceden con más frecuencia de la que creemos, sólo que en ese instante a lo mejor estábamos mirando para otro lado. Aprender a ver es la cosa, a pesar de todo lo demás.

cyn dijo...

esos detalles minimos son los que nos hacen sentir tan llenos de vida. a disfrutar.

te dejo besos y cuidate

Ana dijo...

Encuentro de dos sensibilidades, no? Porque tu tampoco estabas ajeno a ellos, otro ni se percata de dos niños y un triciclo. A veces alguien aparece de la nada, pero el otro tiene que poder verlo. Cariños y buen fin de semana.

Lucy in the sky with diamonds dijo...

Son cosas que quedan dentro de uno y difícilmente las olvidemos.
Y lo peor/Mejor, es que se siguen acumulando.
Pasa la vida y uno recolecta cientos de esas.
Saludos, Hurri.
Lucy.-

ani. dijo...

Che, Hurri, acá entre nos, vos ibas a La Flor o la Sol de Napoli?

Hurricane dijo...

A todos: Gracias por comentar, considero que las experiencias de ese tipo tienen que generar un quiebre, no son cualquier cosa, es alguien (en mi caso una criatura que cinco minutos después ni recordaría el tema) te está diciendo "acordate que no estás solo, que nada es tan malo como parece".
Con respecto a tu pregunta puntual, ani, entre las dos siempre preferí La Flor, El Sol di Nápoli tenía mucha cebolla en la salsa de tomate y yo detesto la cebolla. En los últimos tiempos también me sacudía con pizza en Tobago (San Juan y Castro) o en Antonito V (Carlos Calvo casi Av. La Plata)

ani. dijo...

Bien, Hurri, yo creo que la salsa de tomate de la pizza no debe llevar cebolla, para cebolla comemos fugazza, o sea que también iba a La Flor. De Tobago me acuerdo, del otro no, hace muchos años que dejé el barrio. Conociste el bolichito que tenía Rodo Cuiña, cuando los artefactos te los vendía él directamente y no era el montruo RODO que es hoy? Yo fui a la primaria con su hija, Liliana.

Lady Zurikat dijo...

Descubri tu pagina en la pagina de una amiga, y me llamo la atencion tu nombre -nombre dun avion ingles de combate- y la imagen. Creo que son buenos motivos como para una visita. Lindo lugar para vivir, pero frio muy frio durante muchos meses aunque eso tal vez sea su encanto.

Anónimo dijo...

Que Hermoso lo que te pasó!!!
Los chicos tienen esa virtud ... captan lo que uno necesita y lo entregan en el momento menos pensado , hacen que uno no pierda la capacidad de asombro!!!!

Hadita

Hurricane dijo...

ani.: No, conocí el Rodó tal como es ahora, o tal vez era chico y no le presté mucha atención.

Lady Zurikat: Bienvenida! Por cierto, mi nick refiere tanto al cazabombarderos inglés Hurricane como al cuadro del cual soy hincha (Huracán de Parque Patricios)

Hadita: Exacto, también influye que no tengan el desgaste interno que cargamos los grandes. Los chicos nunca están en guardia.

Pitoti2 dijo...

Es costumbre de Él expresarse a través de cosas aparentemente sencillas, pero que tocan esa fibra interna que tenemos adormilada. Y no es casual que para ello se ayude de algo tan puro y bello como un niño y una flor silvestre.
Rescatando lo dicho en un comentario, suerte que estabas abierto a percibir ese mensaje.
Saludos,

plumetti dijo...

SIMPLEMENTE HERMOSO. Y me encanto lo que le deseaste.

Beso.