martes, septiembre 16, 2008

Aquel sueño compartido

En los sueños hay sensaciones que no se corresponden con la realidad, tal vez una pueda ser la ausencia de gravedad, otra quizá el respirar bajo el agua o estar con alguien que falleció hace tiempo. Por poner ejemplos.

Esa sensación de irrealidad era palpable mientras bajaba los catorce pisos desde mi trabajo por el ascensor, observaba pasar todo a través de las puertas tijera y el enrejado. Recuerdo que la garganta me dolía y la luz de ese sueño era tenue, como la de una tarde de invierno mientras anochece.

Recorrí el pasillo de la galería hasta la calle. Al llegar hasta ella vi que todos los que me rodeaban tenían la misma expresión en el rostro (calcada a la que seguramente portaba yo) una sonrisa boba, mirada perdida y una felicidad contenida, que por algún absurdo motivo de urbanidad no se transformaba en un grito desenfrenado, tan desenfrenado como los que yo había dado catorce pisos mas arriba.

Me puse a caminar por Florida. Al llegar a Diagonal Norte doblé a la izquierda y fui hacia Plaza de Mayo. El recorrido era el mismo de siempre, atravezar la plaza, bajar hasta Paseo Colón y tomarme el colectivo 33.

La mañana previa a ese sueño el diálogo con mi viejo fue breve y elocuente como siempre (ni él ni yo somos grandes conversadores).

Yo - Que lástima...

Viejo - No se la van a perder, la armaron para ellos.

Esa era la certeza, hasta allí habíamos llegado, y si les hiciera falta alguna ayuda extra, seguro que la iban a tener.

Llegó el 33. Y al subirme el chofer venía sonriendo, como si cualquier problema que tuviera hubiese desaparecido.

Yo - Buenas noches caballero!!

Chofer - Buenas noches!!

Yo - Hasta Ciudad Universitaria, por favor.

Chofer - Pase, pase, hoy está todo pago...

Era así, estaba todo pago, no nos podía pasar nada mejor. No hubo otro tema de conversación en el colectivo. Tal vez con aquellos que uno compartía el mismo viaje en otros días y ni se cruzaba la mirada, ahora nos unificaba un sueño.

Llegué a la facu, ambiente revolucionado, las mismas caras de incredulidad. Por supuesto que había quienes ni sabían qué pasaba (nunca faltan) pero eran los menos. Al entrar en el taller de la cátedra que teníamos esa noche estaban mis compañeros sentados sobre los banquitos y sobre las mesas. Esperamos a los docentes.

Nosotros - No iremos a tener clase hoy

Docentes - Claro que no...

Las conversaciones eran trabajosas porque todos teníamos las cuerdas vocales en desgracia, todos vivíamos el mismo sueño. Lo especial era que no estábamos soñando... nuestra disfonía era real y comenzó cuando Caniggia peinó esa pelota que descolocó a Zenga marcando el uno a uno y nos terminamos de arruinar la voz en los penales, con el Goyco dejando afuera a esos tanos que se habían armado un mundial perfecto, jugando siempre de noche y habiendo llegado hasta esa semifinal sin goles en contra... contra esos tanos que nos habían chiflado el himno en cada partido, que cada vez que lo enfocaban al Diego aumentaban la rechifla.

No. No era un sueño, y en una península muy chiquita inserta en el Mediterráneo deseaban despertarse pensando que habían vivido una pesadilla. Tampoco lo era. El siamo fuori había sido cierto...

13 comentarios:

Pachu dijo...

yo era pendeja...y me acuerdo tan patente como vos lo que viví ese día!
uh que recuerdos!

Anita dijo...

Ayysssss....me encantó tu relato!!!

REcuerdo q estaba en el living en el rincón de siempre mordiendome las uñas, tenia 16 años ...q recuerrrrrdos!!!


Estuve leyendo las preguntas y respuestas del sincericidio y te queria preguntar si puedo copiar la "idea"

IRENE dijo...

1- ese dia fue emocionante hasta las lagrimas. Gracias por el recuerdo.

2- uhhh me hiciste acordar de Zenga..mamita..todavia hoy esta buenisimo.

3- ese "siamo fuori" hizo historia..la pucha..

Irantzu dijo...

Buen relato, porque mira que no tenía idea de qué hablabas cuando empecé a leerlo, pero al final me quedó claro. :)

GABU dijo...

¿Te acordàs?
Yo tengo en mi mente ese instante previo a los penales en que me fuì requete cagando a la terraza porque por càbala (¿?),yo jamàs te veo los penales (excepto que los patee BOSTA,opcvio!)

P.D.:Tampoco olvido a mi hermano llegando de las "EUROPAS" lo màs campante con una remera que decìa "SIAMO FUORI"!!!
jajajajajajajajaj

BESOTES EN EL RECUERRRRRDO ;)

Luciano dijo...

Sehh.... tremennndoo

Zeb dijo...

Ese día llegué a mi casa de la escuela (estaba en 4to grado de la primaria!), prendí la tele y al minuto fue el gol de caniggia...q manera de gritarlo!

Pero el que más grité de todos los goles de ese mundial, fue el q caniggia le hizo a los brasucas...uff...ahí sí q perdí la voz!

Abrazo Hurri!

Natita dijo...

mmmmmmmmm....no me acuerdo de esto...
Igual me encantó tu relato!

eMe dijo...

Solo recuerdo que toooodos lloraban y gritaban!!! jajajaja qué recuerdo eh???

IRENE dijo...

q lastima..no hay videito de ese momento??..ahora voy al youtube..veo q mucho no lo vivieron.

Hurricane dijo...

pachu: Realmente inolvidable...

anita: Bienvenida! La idea del sincericidio no es mía, así que copiala todo cuanto gustes.

irene: Yo a Zenga lo recuerdo quejándose a sus defensores luego del gol, cuando en realidad el Cani lo madrugó a él.

irantzu: Jejeje, es que parecía un sueño en serio.

gabu: Como no me voy a acordar... qué manera de gritar y gritar y gritar... otros para vos!

luciano: Ya estabas en las islas, o lo viviste acá?

zeb: Seee, el gol contra los brasucas fue único también, primero porque son ellos y aparte porque nos habían reventado a pelotazos todo el partido. Otro para vos.

natita: No? Mundial de Italia'90 buscalo en iutub y disfrutalo, sé lo que te digo.

eme: Es que estábamos todos enloquecidos con haber llegado otra vez a la final, con medio equipo rengo y arruinándoles la fiesta a los tanitos...

Nadie dijo...

La puta.. se me pararon todos los pelos!!

Yo tenía una fiebre que volaba y estaba en cama pero no me perdi el partido..

Ay! que tiempos..

Gracias por el recuero

(y si! sos conversador!)

Hurricane dijo...

O sea que lo viste cómoda, no habrás salido a festejar pero nada mas...