viernes, julio 06, 2007

Un año

Ese lapso es el que tarda nuestro planeta en dar una vuelta completa en torno al sol.

Si ahora hago un pequeño racconto de lo que ocurrió en ese periodo (en cuanto a temas que me involucran de una u otra forma), es interesante la cantidad y variedad.

Hace un año el Globo estaba en el Nacional B. Hoy ya ascendimos a Primera División.

Hace un año trabajaba en una oficina, hoy en otra a 8 km.

Hace un año llevaba en el dedo anular de mi mano izquierda una alianza matrimonial, hoy ya no.

En estos últimos 365 días moré en cuatro lugares diferentes.

Hace un año no estaba estudiando (y sentía una cierta nostalgia por hacerlo). Hoy despunto el vicio con el portugués.

Hace un año me afeitaba cada dos/tres días. Hoy luzco una barba rojiza (que por ahora la mantengo).

Hace un año solía leer blogs hasta que el 06 de Julio de 2006, para poder comentar sin ser anónimo, decidí armar éste. Cierta vez comenté que el nombre surgió de algo natural en mí, que es ir a menos en temas que me son desconocidos.

Hace un año no conocía de la existencia de ninguno de aquellos que han pasado por aquí. Hoy, aparte del contacto por el blog, he chateado, reído y hablado por teléfono con algunos, Participando, incluso a la distancia, con ellos de distintos momentos, como algunos cumpleaños, la reunión que se hizo en San Pedro o el brindis por Nacho. A todos, muchas gracias por compartir tantos momentos conmigo.

Esto no es sencillo entra en su segundo año. Veremos qué trae. Por ahora, saludos a todos.

miércoles, junio 27, 2007

Una vuelta por la ciudad

El pasado domingo en Tierra del Fuego tuvimos el balotagge en nuestras elecciones para Gobernador. Río Grande se encontraba nevada, de modo que al ir a sufragar aproveché para una caminata por la ciudad. Caminar sobre la nieve es muy agradable, solo hay que tener cuidado. Al recordar el pedido de algunos de los bloggers amigos de colocar mas imágenes de la ciudad, aproveché para tomar unas pocas fotos e ilustrar cómo se ven algunos sitios.


Mas o menos, las calles se encontraban de la misma forma. Como la nevada ya había acontecido dos días atrás, en la mayoría de las veredas había mas hielo que nieve, de modo que era mas seguro caminar por la calle.


Esta es una plaza que se utiliza para el campeonato de fútbol de la ciudad. La construcción que se observa sobre márgen izquierdo es el gimnasio donde concurro habitualmente. El comercio que se encuentra en la esquina y cuya planta baja es de color verde, es una de las dos mejores pizzerías de esta ciudad (son hinchas de Chicago, no andan bien por estos días).


El Bv. Belgrano es uno de los principales de la ciudad. La construcción ubicada sobre la izquerda es uno de los dos polideportivos de la ciudad. Obsérvese la bandera del centro de la foto.


Y aquí es la intersección entre el Bv. Belgrano y el Bv. San Martín, la bandera es la misma de la foto anterior.


Plaza principal de la ciudad, la torre que se observa por detrás es conocida como la "torre de agua", que ya no está en uso. La noche anterior había caído una tenue lluvia y eso enjuagó los árboles. De todas formas, aquí no suele acumularse la nieve sobre los pinos. El viento los limpia enseguida.
Obviamente no hay nadie. Esta es la imagen habitual de una plaza en una ciudad del interior, en un domingo a las 11:30 de la mañana.



Este es el final del Bv. Belgrano. La foto la tomé parado sobre la playa y de espaldas al mar, que habrá estado a unos 200 m.


Detalle de una estalactita de hielo en una vivienda. En "Duro de Matar 2" Bruce Willis utiliza una similar como puñal.
Estas fotos fueron tomadas entre las 10:30 y las 12:00 del domingo. Luego la temperatura empezó a subir (con que supere los 2°C es suficiente) y empezó a deshielar. A las 14:00 la ciudad era otra, el hielo lavado hace que uno tenga que caminar arrastrando los pies y buscando los restos de nieve para pisar en firme, parece complicado, pero siempre que no nos rompamos la crisma contra el suelo, es divertido.
Saludos a todos

domingo, junio 24, 2007

24 de Junio

No sos mas que un día, como los restantes que componen el año.
Durás lo mismo, no tenés mayores misterios.
Por muchos años eras un día especial, al ser tanto el cumpleaños de Don Juan Manuel Fangio, como también el aniversario de cuando Carlos Gardel empezó a cantar cada día mejor.
Pero después, empezaste a ser "el" día.
Y era el otro cumpleaños que, junto con el mío, esperaba.
Hoy quisiera tener la posibilidad de no vivirte, de acostarme el 23 y despertarme el 25.
De borrarte del calendario.
Hasta me llevaste a un segundo plano el ascenso del Globo...
Ojalá, alguna vez seas solo una anécdota para mí. Una fecha que seguirá siendo puntual por lo que ha significado, pero parte de un pasado.
¿Podrá ser posible que un día lo seas?
¿Podré lograr que vuelvas a ser solo un día mas?

jueves, junio 21, 2007

Bisagra

Hoy comienza el invierno. Llegamos al día con menor duración de la presencia del sol. Aquí en Río Grande el sol salió 09:50 y se va a poner 17:15

A partir de mañana, los días van a empezar a tener un protagonismo del sol imperceptíblemente mayor cada día.

Alguna vez comenté acerca de este lugar, que me encanta el frío, pero que no soporto la oscuridad. Me abruma salir de mi casa de noche y volver de noche. Pero a partir de hoy esa situación cambia. Ya mañana el sol va a estar un par de minutos más conmigo.

Está cayendo una nevada muy suave, y para Araña (quien me ha solicitado alguna vez le envíe un poco de nieve en una bolsita) va esta imagen que acabo de tomar. No será lo mismo in situ pero bueh, es lo que hay.


Saludos

lunes, junio 18, 2007

Aromas

Los recuerdos tienen que ver con muchas clases de sensaciones. Solemos recordar imágenes, sonidos, texturas, de todo un poco. También aromas.

La pasada semana charlaba por teléfono con una prima, y en ese momento me vino a la mente el recuerdo de un aroma de mi infancia.
Los abuelos paternos de ella (tíos abuelos míos) vivían en una casa sobre la calle Humberto I, que yo acostumbraba visitar, y que durante los inviernos tenía una característica, dado que ellos usaban una estufita portátil a kerosene, y para que el olor del combustible no fuese dominante solían colocarle trozos de cáscaras de naranja encima, que al tostarse con la estufa desprendía un aroma dulzón e inconfundible. Mientras hablaba con mi prima y también al escribirlo ahora me parece verlos y recordar ese aroma.

También un aroma especial envolvía el momento de las vacaciones. Cuando íbamos hacia la costa por la Ruta 2, la regla era parar en el Atalaya (aproximadamente Km. 100 de esa ruta) a desayunar. En el momento de ingresar al lugar, el aroma a café y a las medialunas (leit motiv de esa parada) era, para definirlo de alguna forma, la bienvenida a las vacaciones.

Debo reconocer que, aun cuando estoy hablando sobre aromas, para los perfumes soy un desastre. Para mí son todos iguales (solo con una excepción) y cuando regalaba algún perfume, lo que hacía era elegir el envase que mas me gustaba. Las últimas veces que lo hice, por lo menos me acompañaron mis hijas, que tienen un poco mas de olfato que yo. Alguna vez me han reprochado el no reconocer un perfume que yo obsequié...
Pero como comenté, hay una sola excepción, y también está ligada a mi infancia. Creo que lo definiría como "el aroma de las mañanas".
Cuando yo iba a la primaria, mis padres se levantaban antes que yo, y para cuando me despertaban a mi, mi papá ya se había afeitado. Durante varios años, hasta que por un tema alérgico la tuvo que dejar, él utilizaba como loción para después de afeitarse el Old Spice. Y al despertar, casi, casi, era el primer aroma del día. Hoy tengo dos perfumes, un Azzaro que me han regalado y que me es imposible identificar (si un tipo está al lado mío con el mismo perfume, no me doy cuenta) y un Old Spice. De mas está decir que cuando lo destapo para utilizarlo, vuelvo a tener siete años, viene mi viejo a despertarme, de fondo escucho Radio Rivadavia con "El club de barbas" y me tengo que apurar para vestirme y que me lleven en el 126 a mi segundo grado en el Esteban Echeverría de San Juan y Bdo. de Irigoyen.

Y otro aroma inolvidable para mi, lo pude sentir y guardar en mi memoria el 12 de Abril de 1981. Ese día pude estar in situ por única vez hasta el día de hoy en un Gran Premio de Fórmula Uno.
Cuando llegamos con mi papá al Autódromo, los autos todavía estaban en boxes, luego de un rato los llevaron hacia la pista y allí quedaron a la espera de la hora de la carrera.
En el momento de la largada, con un ruido ensordecedor (música para mis oídos), el Lole en su Williams, todos de pie y a los gritos, los autos arrancaron para la vuelta previa, y al hacerlo, el aroma a caucho quemado que invadió toda la recta principal se me grabó para siempre.

Saludos

jueves, junio 14, 2007

Hay que poner

En este momento estoy en mi trailer-oficina, ya es noche cerrada por esta zona. Hay documentación que presentar para una auditoría y eso amerita quedarse acá un rato mas.
Está sonando La Vela Puerca con este tema que transcribo, no solo me gusta porque se integra una estilo de murga uruguaya (musicalmente hablando, una de mis debilidades) sino por la letra. Lo tengo al taco en mi compu. Y también cantándolo. Fuerte, bien fuerte.

José Sabía que no puede ser
Que esos amores no pueden durar
Y que la vida es así
Que te da sólo pa´ quitarte
Y así arrancó para algún callejón
Mirando nada, escuchando un adiós
Adiós a todo placer
Que te saque de la amargura
El mostrador ya no aguantaba más
De codo un callo y de pie por la fe
Que tiene el que se cayó
Para levantarse de nuevo
Ya no había letras pa´ su caminar
Amanecía y la feria otra vez
Buscándole su lugar
Para quien se la juega entero
Y sin embargo levantó
Copas y copas al dolor
Al dolor de seguir vivo
Que es lo bueno que tiene el dolor
Y también al placer de ganar y perder
Cuando todo parece jodido es cuando hay que poner
El día se iba y con él su penar
Ya taba listo pa´ verla volar
"Que no se vaya a caer"
Pensaba cuando cerraba el puesto
Y así arranco para algún callejón
Mirando nada, escuchando un adiós
El amor sabe durar
Lo que dura en llorar un muerto
Ya se olvidó de lo lindo que fue
Ya se olvidó y no se va a acordar más
Era feliz sin amor
Pensaba y le caía una gota
No se me quede, José, por favor
Alguna vuelta le vamo´ a encontrar
Y déjese de pensar
Que la música es una nota
Y con orgullo levantó
copas y copas al dolor
Al dolor de seguir vivo
Que es lo bueno que tiene el dolor
Y también al placer de ganar y perder
Cuando todo parece jodido es cuando hay que poner
Si todo parece jodido es cuando hay que poner

Esa última frase es para grabársela bien hondo.

Saludos

lunes, junio 11, 2007

La primera no se olvida

A veces hay oportunidades en las que la frase "quién me quita lo bailado" adquiere un significado profundo.

Son esos momentos en los que los recuerdos salen a flote nuevamente, que aquellas sensaciones vuelven a ser.

Es ese instante en que la piel se eriza nuevamente.

Esto es porque ayer te vi. Te vi pasar, la misma belleza, se nota que quien te disfruta te cuida.

En aquella época yo te observaba ir y venir, me moría de deseo. Pero a mí no me correspondías, me estabas vedada. Hasta que se presentó la oportunidad, y decidí no desaprovecharla. Era ahora o nunca, encaré sabiendo que el "no" ya lo tenía, por lo tanto no había nada que perder. Pero fué un si.

Allí estuvimos, vos y yo.

Al verte recordé cada instante que tuve la fortuna de estar en tu cálido interior. Y yo que creía que era quien te indicaba qué hacer… pobre iluso. Vos me llevaste por donde quisiste, hiciste que recorriera caminos que me eran inexplorados. Lograste hacerme sentir tan bien, tan seguro, tan potente.

Luego hubieron otras, varias. Pero no había punto de comparación, jamás encontré ninguna que se te asemeje.

Muchas veces me pregunto, cuando estoy dentro de otra y comparo, si me convino debutar con la mejor.

Un tiempo después, la empresa decidió deshacerse de vos, cuando llegó tu reemplazante la miré y por supuesto, la juventud le favorecía. Pero no era lo mismo. Aun cuando no la conocía ya percibía que todo cuando pudiese ofrecerme no sería lo mismo.

Por eso, permítanme un pequeño consejo. A quienes no hayan todavía manejado una 4x4, que la primera no sea una Nissan Patrol. Garantizo que luego no habrá ninguna igual.


Si. Me seguís volviendo loco

miércoles, junio 06, 2007

Ocho confesiones

Desde Rosario, Araña me seleccionó (junto con otros siete bloggeros) para lo siguiente:

1. Cada jugador cuenta ocho cosas de sí mismo
2. Además de las ocho cosas tiene que escribir en su blog las reglas.
3. Por último tiene que seleccionar a otras ocho personas y escribir sus nombres/blog.
4. Por supuesto, no hay que olvidar dejarles un comentario acerca de que han sido seleccionadas para este juego.

Y aquí vamos

1) Soy un porteño insufrible. Mi respuesta habitual a la pregunta ¿así que vos venís de Buenos Aires? es (con una semisonrisa condescendiente) nooo, de Capital. Desde que vivo en Tierra del Fuego y me hicieron notar el acento que tenemos, o sea nuestro yeismo y el arrastre de las eses, reconozco que lo acentué.
2) No soy sociable, para nada. Y Capital es perfecta para esa característica, pero aquí, en una ciudad de 60.000 habitantes, se complica el no querer encontrarse con nadie.
3) Jamás (y es algo que estoy tratando con mi psico) pensé en algo para mí. Siempre todo "en función de"
4) Siempre evito el conflicto, todo cuanto haya que ceder será cedido en beneficio de esa premisa, por eso es que no discuto nunca. Si el otro es el que sabe (o yo así lo interpreto) pues no discuto, y si yo soy el que sabe (o yo así me lo creo) pues tampoco discuto. Así me fué.
5) Siempre voy a menos. Mi autoestima (aun para las cosas mas sencillas) puede medirse en nanogramos.
6) Soy muy asqueroso con mis manos. Solamente como con cubiertos o a lo sumo con servilletas. Es habitual que en alguna reunión donde el menú sean pizzas y empanadas, todos estén comiendo a mano desnuda y yo con plato y cubiertos.
7) No me gustan las películas o novelas románticas, prefiero lo histórico y si es sobre guerras, mejor.
8) Con la música soy muy amplio. Salvo cumbia, escucho de todo. Y las variaciones pueden ser rarísimas, cuando yo selecciono puedo empezar con Los Chalchaleros, de allí pasar a AC DC, después Men at Work, un toque de murga uruguaya y seguimos con Queen (por poner algunos ejemplos)


Puff... veo que en algunos puntos me di con un fierro, pero bueno, lo escrito escrito está y no se modifica. Ahora corresponde el designar a ocho que, si así lo desean, tomen la posta.


Es la parte fea, porque eligiendo a unos voy a ser injusto con otros.


Vamos a ver si Jes; Plumetti; Dolly; Laurabaires; Lucy; Alicia R.; Sandro & Luciano siguen con este asunto.


Saludos

miércoles, mayo 30, 2007

Amanece, que no es poco

En los últimos dos días hizo un frío... teníamos por la mañana -10°C y una térmica de -15°C, aproximadamente. Hoy, ya con una temperatura entre 0 y -3, es otro cantar.

Plagio el título de una película española, para mostrarles la salida del sol en Tierra del Fuego. La foto está tomada desde la puerta de mi trailer-oficina, ayer a eso de las 09:20. Como siempre, la imagen no lo refleja todo. Falta el aire fresco en el rostro y los sonidos tanto del viento como de las pisadas sobre la capa de escarcha


Saludos

martes, mayo 22, 2007

Pequeña descripción

En este momento es noche cerrada por esta zona.
Delante de mi escritorio hay una ventana por la cual pueden verse (a unos cien metros) las oficinas. Detras de ellas se observa la maraña de caños y torres que corresponde a la planta petrolera, el comedor sobre la izquierda y hacia la derecha y a lo lejos, la antorcha de quema. Elemento alto como el obelisco, del que surge una llamarada en forma permanente. La noche hace que el fuego parezca de mayor brillo y tamaño.
Cuando comience a salir el sol, enseguida se va a empezar a reflejar su brillo en el acero de las torres separadoras de gases.
Sobre el escritorio, una montón de cosas. Jamás lo tengo ordenado.
En mi compu suena "El detalle" de La Mississippi, la cafetera está terminando de llenar su recipiente, y el olorcito a café invade el trailer.
No está nada mal. Que tengan todos un buen día.

jueves, mayo 17, 2007

Apuntes sobre el frío

Hay algunas cosas bastante pintorescas que tiene el frío por estos lares. Una de ellas es la presencia de escarcha.
Anoche volvía hacia mi casa y había empezado a caer la escarcha temprano. De modo que se observaba el siguiente panorama, que voy a tratar de describir fielmente.
Como primera medida, caminar sobre escarcha es caminar sobre hielo, de modo que hay que hacerlo con el debido cuidado para no resbalarse. No es una pista de patinaje, pero uno enseguida se da cuenta que el calzado no tiene el grip de siempre.
La presencia de la escarcha sobre la vereda y el pavimento hace que, visualmente, parezca que brillan. Imaginen centerares de cristalitos que reflejan el alumbrado público, si la noche está despejada se observa mucho mejor.
Del mismo modo ocurre con los autos. En aquellos que están estacionados se comienza a ver una capa brillante sobre ellos, que pierde su brillo y se transforma en blanca cuando comienza el día.
Otro tema curioso es la relación entre hielo y barro. Se observa en la ciudad, pero más en el campo.
Es habitual que al caer la noche, las bajas temperaturas junto con la ausencia del sol generen el congelamiento de cuanto charco o zona húmeda exista. Entonces a la mañana siguiente se observan los huellones de las camionetas (que fueron dejados el día anterior) pero que se encuentran duros como el cemento. Uno camina por el campo a la mañana temprano y parece que fuera sobre la vereda.
Pero luego el sol comienza a calentar, y en cuestión de una hora, lo que antes estaba congelado comienza a ablandarse y a transformarse en un barro denso que se adhiere a las botas, a las cubiertas de los vehículos y mancha todo lo manchable.
Y la presencia del hielo también genera situaciones interesantes. Hace un par de años me encontraba con un supervisor de obras tomando unas medidas para un oleoducto que teníamos que construir. Estábamos en el campo a unos 70 km. al norte de la oficina, o sea a 150 km. de la ciudad, por lo tanto en medio de la nada.
Era pleno invierno y los espejos de hielo tenían bastante extensión. Para ir a un determinado lugar a tomar un punto, teníamos que atravezar caminando uno de estos espejos, por lo tanto, dejamos la camioneta a la vera de la ruta y nos pusimos en marcha. A medida que avanzábamos, notaba que el pasto desaparecía, por lo tanto el hielo ya tenía un espesor respetable de tal vez unos 15 cm. También en algunas partes era mas oscuro que en otras, de modo que no era todo hielo lo que pisábamos, debajo había agua.
Habremos avanzado unos treinta metros en esa pista de hielo (caminando muuuuy despacio) cuando el hielo empezó a crujir.
El supervisor me miró y me dijo "Arquitecto, si se rompe nos mojamos con agua helada" de acuerdo con la profundidad que tuvieramos debajo estaba la posibilidad que se nos meta el agua en las botas (y eso considerando que solo caigamos de pie, sin resbalarnos), nada recomendable a esas temperaturas. Entonces, tomamos la medida hasta ahí y tan despacio como llegamos nos dimos media vuelta y nos fuimos. Con el hielo crujiendo.
En otra oportunidad, también en el medio del campo, me agarró el deshielo. Junto con mi jefe fuimos a tomar otros puntos (con un GPS de mano como los que he mencionado en otra oportunidad) y esta vez lo que había que cruzar caminando no era hielo sino barro congelado.
Habré de decir en mi favor que en el lugar se veían huellas de ovejas, y vacas, de modo que otros seres vivos habían cruzado antes que nosotros. Fue así que empezamos a caminar. No recuerdo bien, pero creo que serían unos 50 metros a atravezar.
No habíamos llegado a la mitad, que mi jefe me dice "vamos que no llegamos" resulta ser que ya se estaba ablandando todo y, como mencioné, el barro se adhería al calzado, para colmo se trataba de una sustancia arcillosa muy espesa de modo que, los últimos 10 metros los hice sujetándome las botas para que no queden adheridas al barro que me las succionaba cuando intentaba levantar el pie y con mi jefe tirando de mí tratando de no caerse (creo que porque no podía contener la risa).
Buscamos otro lugar para volver a la ruta, pero el retorno fue igual de penoso, tanto mi calzado como el pantalón quedó impregnado hasta arriba de los tobillos en ese barro viscoso que (como si algo faltara) olía tan mal, que volvimos a la planta con las ventanillas de la camioneta bajas, a pesar del invierno.
Una vez que llegamos me dieron otro par de botas, un térmico para que pudiera quitarme el pantalón y me adjudicaron el mote de "pie negro" que me acompaña hasta el día de hoy.

lunes, mayo 14, 2007

Sobre el arte poético

Me reconozco un lector razonablemente amplio. Si bien tengo, al igual que cualquiera, mis preferencias, si dispongo del tiempo suelo leer todo cuanto se me pone al alcance. Pero (siempre lo hay) tengo una deficiencia en esa costumbre de la lectura, y se trata de la poesía.
Carezco de afinidad hacia el arte poético, es mas, a veces muchas cosas se me escapan porque intento darle una vuelta mas a la que el autor intentó expresar en sus versos.
Hubieron varias métricas para la disciplina poética, (Pareado; Terceto; Tercerilla; Cuarteto; Redondilla; Quinteto; Sextilla; Octavillas; Soneto y varias mas). No todos los poemas hablan de grandes gestas, también en su momento la poesía versaba sobre lo cotidiano. Podría decirse que en la Europa de los siglos XV, XVI y XVII era la forma en la que se transmitían las noticias. Versificadas y reproducidas de boca en boca.
Pongamos un ejemplo en esta Redondilla del Conde de Villamediana, que habla de un tal Vergel a quien, evidentemente, su esposa le había puesto unos cuernos dignos de exposición.

¡Qué galán que entró Vergel
con cintillo de diamantes!
Diamantes que fueron antes
de amantes de su mujer.

Así, con esa simpleza (pero con esa belleza) se comentaban los asuntos públicos y privados.
Hubieron muchos poetas por esas épocas. Cada uno fué admirado y odiado por sus obras. No faltaron los duelos por honras mancilladas a través de los versos. De hecho, el mencionado Conde de Villamediana murió asesinado, y no se supo por quién.
Otro de estos artistas de la pluma fué Don Francisco de Quevedo y Villegas.
Alguna vez, hace bastantes años y en otra época de mi vida, me topé con estos versos de Quevedo, y si bien no los había olvidado, al volverlos a ver hoy citados en otro libro recordé con una sonrisa aquellos tiempos.

Amor constante más allá de la muerte

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.


Alguna vez el historiador español Carlos Fisas, refirió al último verso como equivalente a cien tratados sobre el amor. Y no le erró ni un centímetro.
Seguiremos con los temas históricos, pero también vamos a empezar a ampliar el rango de lecturas. El hecho de leer solo por el placer de hacerlo, amerita el descubrir nuevos horizontes.

jueves, mayo 10, 2007

Aparecer de la nada

Hace aproximadamente dos meses iba caminando por una de las avenidas de la ciudad, me dirigía hacia la zona céntrica.
En la vereda estaban dos criaturas jugando en un triciclo, una era mayor que la otra, pero ambas lo suficientemente pequeñas para estar las dos sentadas y compartirlo.
Mientras yo me acercaba al lugar donde estaban, noto que quien era el mayor de los dos comienza a observarme (a pesar que al yo llevar lentes oscuros él no me veía los ojos). Cuando me faltaban unos diez metros para llegar hasta ellos, este nene estaba quietito y ya no me sacaba la mirada de encima, el otro (el menor) estaba sentado mas adelante y seguía en su mundo.
Al llegar hasta donde estaban ellos, yo seguía con el mismo paso, mi cabeza la tenía en otra parte dado que estaba con los temas familiares acerca de los que he posteado, y de pronto esta criatura que no dejaba de observarme hace un movimiento con su manito diestra y de entre sus ropas extrae una flor.
¡Toma! me grito.
Por supuesto que me dejó totalmente helado, estaba allí ese niño con una florcita silvestre, ofreciendomela. Me limité a mirarlo unos instantes. No tuve la delicadeza de quitarme los lentes.
Muchas gracias, atine a decirle, me incliné hacia él y tomé la flor.
Tan lento como me incliné, volví a incorporarme. Ellos siguieron jugando y yo seguí mi camino. Pero ya no era lo mismo.
Con cuidado para que no se quiebre, guardé la florcita en mi bolsillo. Por suerte mantenía los lentes en su sitio. Soy de los que no les gusta que los vean llorar.
Mientras doblaba la esquina, todavía absorto por lo que me había pasado, le pedí a Dios: Señor, devolvele mil veces la alegría que él me dió a mi.
Hoy la flor está arrugada y seca dentro de un tarrito de plástico en mi casa. Algún día de ella no va a quedar fisicamente nada. Lo que me guardo para mí es la sensación que a veces, en los momentos en que menos te lo esperás, y por donde menos te lo esperás... De la nada, alguien aparece.
Y también puede pasar que, para alguien que lo necesite... de la nada tengamos que aparecer nosotros.

martes, mayo 08, 2007

Este si que nos entendía...

Hoy hace veinticinco años en un espectacular accidente perdió la vida Gilles Villeneuve.
Curiosa carrera en la Fórmula Uno tuvo Gilles. Debutó con un Mc Laren en el GP de Inglaterra de 1977 y de allí se lo llevaron a Ferrari. El ojo de Don Enzo le mostró algo especial, sin dudas.
De allí en mas, su breve carrera estuvo ligada a la Rossa de Maranello, y para muchos como yo (que tenemos la sangre roja no por una cuestión biológica sino porque es el color de la Ferrari) pasó a convertirse en un ícono.
Hubo pilotos que, subidos a la Ferrari, no tuvieron el mismo rendimiento que antes. Otros directamente nunca la merecieron (si, te hablo a vos Barrichello). Gilles y la Rossa fueron una sola cosa desde el principio, parecía que el auto lo acompañaba en sus locuras, y que muchas veces le perdonó la vida.
En estos días habrá profusión de videos con el accidente fatal. No es la imagen que me guardo de Gilles. El recuerdo que quiero tener está en el final del GP de Francia de 1979, cuando a ruedazo limpio peleó la segunda posición con el Renault de Arnoux, el video no lo pego yo, lo pueden ver en este excelente blog.
De ese GP casi nadie lo recuerda porque haya ganado Jabouille con el otro Renault, sino por esa lucha que mencioné. Yo lo recuerdo perfectamente porque lo estaba viendo con la nariz a menos de cincuenta centímetros de la pantalla de la tele, a los gritos pelados hinchando por la Ferrari.
El 8 de mayo de 1982 yo no estaba en mi casa cuando el accidente, al retornar me comenta mi papá sobre el tema y resultaba increíble (aunque previsible). Luego, cuando difundieron las imágenes resultaba claro que de esa no salía.
También el recuerdo de Gilles motivó un pacto que hicimos con algunos compañeros de la secundaria, que en su momento vez comenté aquí.
Pero también me corresponde colocar una imagen de él. Esta foto la tuve mucho tiempo como fondo de pantalla, para mi humilde forma de ver, resume cómo se maneja la Rossa, muestra qué cosa queremos ver los hinchas de Ferrari cuando un piloto se sube a una de ellas. Porque no está piloteando cualquier máquina, no, que ni se le ocurra.




Gilles Henri Villeneuve, doblando cruzado (al límite, como siempre) en el GP de Long Beach 1980

miércoles, mayo 02, 2007

Esperando veinte minutos

El pasado viernes me tocó acompañar a personal de la Estación Astronómica de Río Grande a posicionar tres puntos en el campo. El trabajo consistía en ir hacia sitios de los cuales ya teníamos las coordenadas, clavar una estaca de madera y armar un equipo GPS de los que utiliza la Estación. Habitualmente yo utilizo unos GPS mas pequeños que para mi trabajo vienen bárbaros, pero cuando se requiere una precisión absoluta, se llama a esta gente para que realice la tarea.
Aclaro para quien no conozca de qué se trata, el GPS es un sistema de posicionamiento global consistente en un aparato que toma la señal de los satélites que en ese momento le pasan por encima, una vez que captura por lo menos tres señales de satélite obtiene con ellas las coordenadas X; Y (y los mas avanzados la Z) de donde está ubicado.
A su vez, si mientras está encendido y posicionado uno se desplaza con él, va registrando la ruta, informa la velocidad y calcula distancias. Estos datos se vuelcan en planos o mapas y así, por ejemplo, pueden relevarse caminos o ubicarse puntos en un gráfico.
Volviendo al viernes, fuimos hasta el primer lugar de medición, nos posicionamos, clavamos la estaca y se armó uno de los equipos. Lo dejamos trabajando y nos fuimos al segundo punto.
Al llegar repetimos la maniobra, como de la Estación habían traído dos equipos, en este caso nos quedamos esperando que tomara los datos, proceso que demora entre 15 y 20 minutos, entretanto y dado que la camioneta la teníamos a pocos metros, nos sentamos en la tapa de la caja a charlar.
Una vez que se terminó con ese proceso, desmontamos y nos dirigimos al tercer punto a medir, motivo de la foto que ilustra este post.
Siendo que el lugar estaba alejado unos 100 metros del camino, dejamos la camioneta y nos acercamos caminando. Nuevamente se armó el equipo y empezó a buscar y guardar datos.
A todo esto, en cada lugar donde nos detuvimos a tomar mediciones, yo sacaba algunas fotos para que acompañen al trabajo que debía presentar la Estación. En el primer punto, armamos y nos fuimos, en el segundo (como mencioné) nos sentamos a charlar en la camioneta, pero ahora la misma estaba estacionada a unos 100 metros.
Tomé un par de fotos y cuando miro a mi costado, los muchachos de la Estación se habían tirado en el pasto a esperar el trabajo del GPS. Los miré y pensé “¿porqué no?”
El día estaba soleado, fresco y con poco viento, me acomodé sobre una mata mas o menos gruesa que me sirviese de almohada y allí me tiré.
Mientras miraba hacia el cielo, algunos pastitos mas altos movidos por el viento me rozaban los pómulos. Pensaba “esto se lo tengo que contar a los bloggers” y de allí surgió la idea de la foto.


Ese soy yo, en primer plano mis botas laborales, sobre la derecha el GPS que estaba tomando datos y a la izquierda en la lejanía una de las baterías de la empresa.
Allí estuve acostado, como veinte minutos, cuando en ocasiones cesaba el viento el silencio permitía oir perfectamente el aleteo de algún ave que pasaba por las cercanías, y cuando soplaba nuevamente el golpeteo rítmico del pasto sobre la superficie de mi casco acompañaba mi adormecimiento.
Y si, es como alguno que otro seguramente habrá pensado. Encima me pagan.
Saludos

lunes, abril 30, 2007

Puntos de vista

Desde hace un par de horas está nevando por aquí.
Recién, al terminar de almorzar, salí del comedor para volver a mi oficina y tuve que caminar unos 150 metros bajo la nieve.
Lo hice tan lento como pude, disfrutando cada paso. No hay viento, de modo que los copos caen con bastante tranquilidad.
Hay aquí quienes dicen que la nieve complica las cosas para el trabajo, que el frio, que el hielo, etc. etc.
Respeto esos puntos de vista, pero para mi, la presencia de la nieve siempre es una experiencia especial.

viernes, abril 13, 2007

¿A cuanto el ...?

Husmeando un poco en la red, encontré este tarifario que utilizaban en Paris allá por 1915 en una casa de placer.

Desconozco el idioma francés, pero alguna de las expresiones son (por denominarlo de alguna forma) deducibles. Si amplían la imagen podrán observar a qué me refiero.

Mas allá de el hecho de estar de acuerdo o no con estas prácticas, sobre lo que cada lector es soberano, el tarifario y sus "prix d'amour" me parece de un pintoresquismo que ya hemos perdido. ¿A quien se le ocurriría, hoy por hoy, algo similar?

Respondiendo a la amable solicitud de algunos lectores, aquí pueden observar con detenimiento el régimen tarifario.

martes, abril 10, 2007

Error 404

¿Cuantas páginas que en su momento hemos visitado ya no existen?
Cuando todo este movimiento de internet tomaba auge, recuerdo las publicaciones en las que se ofrecían links a las páginas de acuerdo con los intereses de cada uno. Creo que si eso lo revisamos hoy, deben seguir activos un 15% (siendo generoso).
Tenía guardado en mi máquina este tango dedicado a un link que , a juzgar por la letra, ha caído en desgracia. Cada uno sabrá a qué viejo link lo puede aplicar.

Viejo link...
Ya nadie te cliquea
Recordás aquellos tiempos
En que estabas en la home
Cuando banners pizpiretas
Centelleaban a tu lado
Y en el centro de la tabla
Concentrabas la atención

Viejo link...
Ya no vas a ningún lado
Y ya no estas indexado
Ni en un puto buscador
Y yo que estoy acabado
obsoleto y anticuado
Hoy me siento reflejado
Cuando miro el monitor
Porque el webmaster es cruel
Y en una página interna
A la que nadie visita
Pues quebró tu punto com
Hoy se burlan de tu facha
Esos Flash y Java Scripts
Te dicen que no servís
Y hasta te llaman botón

Algún día al buscarte como siempre
Encontrare, en lugar de tu color
El tan temido error 404
It cant bi faund, de peish iu ar luquin for
Viejo link... casi sin pretensiones
No te importa la versión de mi navegador
Te guardaré entre mis favoritos
Un bucmarc imborrable en mi corazón

Porque el webmaster es cruel
Y en una página interna
A la que nadie visita
Pues quebró tu punto com
Hoy se burlan de tu facha
Esos Flash y Java Scripts
Te dicen que no servís
Y hasta te llaman botón

jueves, abril 05, 2007

Via Crucis

Parecería que todo lo que uno ha conocido, no solamente cambia. Muchas veces desaparece.
No voy a afirmar que todo tiempo pasado fue mejor. Esa frase es una completa falacia. Cada uno tuvo sus propios tiempos pasados y solo nosotros podemos definir si son mejores o peores, porque solo nosotros conocemos nuestros parámetros.
Tomando como referencia el momento del año en el que estamos, recuerdo ahora mis domingos de Pascua de hace varios años, con esos huevos de chocolate, cuando con mi primo Fabián tratábamos de compararlos a ver a quien le había tocado el mayor (y eso que se esforzaban en que fuesen lo mas parejos posibles). También el hecho de saber que durante esa semana iba a poder ver en la tele Quo Vadis, o Los Diez Mandamientos, o tal vez Ben Hur (y bueno, ya saben que me gusta la historia).
Tal vez esto que comento suene sacrílego para un católico, por comparar una situación personal con algo tan significativo pero, hablando de la Semana Santa, vengo de mi vía crucis. Recién estuve verificando el contenido de algunas cajas que tenía que ordenar. Y me encontré con cartas, mensajes y momentos que eran para siempre. Y ahora son una hoja escrita y nada mas. ¿Donde quedó todo eso? ¿Cuando se me empezó a escurrir entre los dedos?
Salí de casa para ventilarme un poco, ahora estoy escribiendo esto y me hago las mismas preguntas.
Ando medio depre. Ya ofreceremos algo mejor. Saludos a todos

lunes, abril 02, 2007

Juan y John

Alguna vez, en un par de post un tanto extensos, comenté sobre mi gusto por conocer la historia desde el lado perdedor. La historia que se silencia, que se oculta o aquella que permanece sepultada por la que consideramos "oficial"
Hoy, mientras escuchaba en la radio algunos comentarios referidos al 2 de abril recordaba un poema de Jorge Luis Borges, conocido seguramente por muchos, y que cada vez que lo leo me genera una sensación muy particular, de simpatía por Juan y por John. Porque ellos, cada uno a su modo, fueron perdedores, y esa historia oculta la retrató don Jorge Luis con una situación ficticia, en pocas líneas pero en todos sus aspectos.
Juan López y John Ward
Les tocó en suerte una época extraña.
El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos. Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras.
López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil; Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown. Había estudiado castellano para leer el Quijote. El otro profesaba el amor de Conrad, que le había sido revelado en una aula de la calle Viamonte.
Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel.
Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen.
El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender.
Sin yo cometer la torpeza de analizar un poema de Borges. ¿Por qué pienso que ambos perdieron?
Porque pienso en Juan, que es probable que su edad fuese 18 años, que su entrenamiento consistía en unos cuantos gritos dados por oficiales a los que, seguramente, luego no pudo ver. Que tal vez apenas podía manejar un arma.
Porque fue mal pertrechado, mal alimentado y peor contenido.
Porque provenía de un pais sin pasado bélico, cuyas Fuerzas Armadas (por otros motivos) eran históricamente resistidas por sus ciudadanos, y él estaba allí solo por pertenecer a la clase equivocada.
Porque aun a pesar de sus carencias él y otros se esforzaron por darle una leccíon a quien venía. Y él y otros se la dieron. Pero él y otros no lo supieron.
Porque si acaso tuvo una tumba decente, fue porque quien había sido su enemigo se la tuvo que proveer.
Porque Juan no se lo merecía.
Y pensando en John, su realidad era totalmente diferente. Tal vez haya sido un militar de carrera, su equipamiento lo conocía a la perfección.
En su caso, venía con la consigna de defender una nacíon que tiene aproximadamente 1300 años de entrenamiento para la guerra.
Seguramente sus restos fueron recibidos en suelo británico, cubierto su ataud con la Union Jack y mientras le descendían un grupo de gaitas hacía tronar "Amazing Grace" para despedirle.
Pero en él había mas... en su pecho no solo había espacio para medallas. También había intereses, sentimientos, y un corazón.
Él tampoco se lo merecía.
Por eso siento que perdieron. Tal vez uno y otro son héroes en su tierra. Quizás hay dos ciudades que les recuerdan. La una con el "Pasaje López" y la otra con su "Ward Street". Pero recuerdan sus nombres nó sus esencias, ni sus amores, ni sus miedos, ni sus esperanzas, ni lo que verdaderamente les interesaba. Solo recuerdan 74 días de historia.
Es demasiado poco. Cuantos Juan y cuantos John habrá.
Y a ellos, a quienes perdieron de este y del otro lado quiero dedicar estas lineas.