lunes, enero 22, 2007

Una buena forma de empezar la semana (Cierto lo suyo, Sandro)

En los cien puntos de hace un par de posts, olvidé mencionar que me encanta el folclore. Siendo que en estos días transcurre el Festival de Cosquín, siempre trato de aprovecharlo y no perderme ninguna de sus lunas.
Ayer, mientras lo miraba por televisión, recordaba cuando el año pasado estuvieron en el Festival los genios incomparables de Les Luthiers. En las propagandas canturreaba la zamba Añoralgias que ellos interpretaron, y que aquí pego para que la puedan disfrutar como yo.



Esta zamba canto a mi tierra distante
cálido pueblito de nuestro interior
tierra ardiente que inspira mi amor,
gredosa, reseca, de sol calcinante,
recordando esa tierra quemante
resuena mi grito: ¡qué calor!

Cómo te recuerdo, mi lindo pueblito
con tu aire húmedo y denso de día
noches cálidas de fantasía
pobladas de magia, de encanto infinito,
y el cantar de tu fresco arroyito,
salvo en los diez meses de la sequía.

Siempre fue muy calmo mi pueblo adorado,
salvo aquella vez que pasó el huracán,
viejos pagos, ¡qué lejos están!
mi tierra querida, mi dulce poblado,
tengo miedo que estés muy cambiado
después de la ultima erupción del volcán.

Tierra que hasta ayer mi niñez cobijaba
siempre te recuerdo con el corazón,
aunque aquel arroyito dulzón
hoy sea un hirviente torrente de lava
que por suerte a veces se apaga,
cuando llega el tiempo de la inundación.

Los hambrientos lobos aullando estremecen,
cuando son mordidos por fieros mosquitos,
no se puede dormir por los gritos
de miles de buitres que el cielo oscurecen,
siempre algún terremoto aparece
y al atardecer llueven meteoritos.
Y si a mi pueblito volver yo pudiera,
a mi viejo pueblo al que no he regresado
si pudiera volver al poblado
que siempre me llama, que siempre me espera,
si a mi pueblo volver yo pudiera,
No lo haría ni mamado

viernes, enero 19, 2007

Una buena forma de terminar la semana

Si, ya sé que las hay mejores, pero hay que saber ser agradecido y disfrutar los pequeños momentos.
Siendo que mis niñas viajaron a Capital Federal a encontrarse con mis padres y la madre también se tomó unos días, estoy aquí solo en Río Grande. La primer reflexión que a alguien se le puede escapar es "pobre, tan lejos" pero en este momento me siento a tipear para comentarles que termino de cenar en la cervecería artesanal de la ciudad, un espectacular crepe con una espumosa cerveza porter negra bien amarguita. Tal y como lo había planeado desde la tarde, me llevé un libro de Eduardo Sacheri y sus cuentos de fútbol, y allí estuve. En la fresca noche fueguina aunando los placeres culinarios y de la lectura.
Buen fin de semana para todos

miércoles, enero 17, 2007

Me gusta ese tajo

A veces una cicatriz puede ser de utilidad.
Nací con un problema cardíaco llamado tetralogía de falot, que consistía en una mala conexión entre las aurículas y ventrículos, de forma que la sangre no se me oxigenaba como correspondía. Si hacía algún esfuerzo físico (aunque no fuera de gran magnitud) los labios se me ponían morados.
A los siete años fui operado en el Hospital de Niños, recuerdo que la operación duró como siete horas y luego estuve unos tres días en terapia intensiva mientras se estabilizaba todo.
Me quedó una cicatriz en el pecho que, si bien jamás me molestó, me hacía tener que responder a cada uno que la veía la inevitable pregunta ¿qué te pasó ahí?
También, como por mucho tiempo siguieron los controles, y las placas y la mar en coche, yo ya me sabía muchas cosas que escuchaba mientras los médicos me revisaban. Algunas palabras como “cardiovascular” fueron mi caballito de batalla cuando con alguien jugaba al ahorcado.
Ahora bien, cuando cumplí dieciocho años llegó el momento de la colimba. Todavía no había sido suprimida y, como cada año, se realizaba el sorteo de la clase correspondiente. Una fría mañana nos reunimos en un café del barrio varios de los que éramos clase 67 a escuchar en la radio el sorteo. No creo que hubiese muchas cosas tan aburridas y a la vez tan angustiantes como ese evento, el escuchar al locutor decir
Orden 000 – Sorteo 421
Orden 001 – Sorteo 187

Y así hasta que todos los que estábamos reunidos escuchásemos en el número de orden nuestras tres últimas cifras del Documento Nacional de Identidad, para saber qué suerte habíamos corrido.
Esperé pacientemente, algunos de mis compinches iban pasando e iban zafando, hasta que llegó mi turno
Orden 777 – Sorteo 536
Me miraron como no sabiendo qué decir, si bien el denominado “numero bajo” (cifra de sorteo por debajo de la cual te salvabas) había sido elevado, todavía el 536 era alto, y le correspondía al Ejército. La cara de ellos era “Andrés, te vacunaron”
Otro de los muchachos sacó el 563 y estaba en una situación parecida a la mía.
Volvamos unos años para atrás. Los médicos cuando me revisaban y verificaban mi evolución, con el tiempo me decían que mi vida iba a ser totalmente normal, al estar operado del corazón, no iba a poder ser un atleta olímpico, pero nada más, actividades, deportes, etc. todo sería normal para mí.
Pero estaba esa cicatriz. Yo sabía que en el momento de la revisación médica podría ser una carta brava a mi favor.
Me llegó la cédula de citación a mi casa (que aun conservo) en la que indicaba el día y lugar donde me tenía que presentar para la revisación. Allí estuve otra mañana en Palermo con la cédula, mi DNI y mi frasquito de orina.
La revisación consistía en las aptitudes físicas de cada uno, como ser la vista y otras cosas mas, se extraía sangre, nos palpaban los genitales (no recuerdo qué enfermedad estaba relacionada con esto) nos hacían hacer equilibrio sobre un pie, también se tomaban someramente notas de los conocimientos de cada uno, etc. Pero para todos, lo importante era una sola cosa: que al finalizar el día en el DNI no figurase A (apto) sino que estuviese un DAF (deficiente aptitud física o un (ITS) (inapto todo servicio).
Yo ya había pasado por casi todos lados y me saqué la remera delante del médico para que me auscultaran, cuando el Dr. me observó la cicatriz.
¿Qué te pasó ahí?
Y yo, que ya había bajado un poco los hombros y simulando estar un poquito (no mucho) agitado le respondí dejando escapar aire
Me operaron del corazón
El Dr. me observó nuevamente y ordenó
Vestite y andate
Salí del lugar a esperar me devolviesen el DNI sabiendo que me había salvado, creo que solo faltó que me echasen a patadas, no sea cosa que el cardíaco este se nos muera acá...
Después de un rato vino un oficial con varios documentos, los empezó a repartir y en el mío figuraba una clasificación que no vi en otros I (inválido), pero qué me importaba.
Al irnos nos pusieron la famosa inyección matacaballos a los que nos habíamos salvado y volví lo mas campante a mi casa.
Mi compañero del 563 estuvo un año en el Ejército, fue el único de todos nosotros. A mí la cicatriz me fue de gran utilidad. Aun hoy, cuando tomo sol y me veo el pecho bronceado surcado por una línea rosadita, recuerdo con una sonrisa la mirada de ese médico.

sábado, enero 13, 2007

Mis cien cuitas

Haciendo causa común con el listado de cien características que presentó Araña, aquí les va el mío. Traté de agruparlo un poco. Hay cosas que podrían estar en uno u otro lugar, pero esto es lo me jor que quedó

Personales
1) Tengo dos hijas
2) Soy Hincha de Huracán
3) Mi nick significa Huracán en inglés y también era un caza británico de la II Guerra Mundial
4) Soy un porteño orgulloso
5) Soy hijo único
6) Sé manejar, pero casi nunca lo hago
7) Debuté a los 19 años
8) Durante la secundaria quería estudiar Ing.Civil pero me decidí por Arquitectura
9) Guardo una camiseta del seleccionado de Holanda que me compré a los 12 años
10) Soy creyente
11) Tengo muy poco aguante alcohólico
12) Empecé a perder el pelo a los 18 años
13) Me salvé de la colimba en la revisación médica
14) Nunca me agarré a piñas
15) Me cuesta mucho relacionarme
16) Escribo con la diestra, pero para casi todo lo demás soy zurdo
17) No me gustan los animales en la casa
18) No soporto ni el calor ni la humedad (me lo banco solo en vacaciones)
19) Me encanta el frío
20) Fui, soy y seré hincha del Lole Reutemann
21) No puedo usar zapatillas ni zapatos sin medias
22) Si me dejo crecer la barba, la tengo colorada
23) Extraño el ser “uno mas” en Capital
24) No me destaco en ningún deporte
25) No se nadar
26) Trato de ser siempre puntual
27) Conservo algunos juguetes de mi infancia
28) Me gusta caminar bajo una lluvia finita
29) No fumo. Tal vez una vez por año me degusto un habano
30) Tengo una cicatriz en el pecho, que cuando tomo sol se pone rosada.
31) Soy muy desordenado
32) Salvo toallas o manteles, no sé planchar
33) No creo en los horóscopos
34) Fui socio de Huracán, Ferrocarril Oeste y Barracas Central
35) Duermo de costado
36) Me gusta más la mujer con cabello corto
37) Casi nunca grito
38) No tengo tatuajes
39) Suelo ser bastante distraído
40) Soy muy literal (ampliaremos)
41) No uso anillos, collares ni aritos
42) Me gusta imaginar cómo es una persona por su voz.
43) Extraño muchas cosas de mi infancia
44) Siempre uso boxer (mucho mas cómodo que slips o calzoncillos)
45) No sé bailar casi nada

Alimenticios
46) La carne me gusta bien jugosa
47) No como con las manos, siempre cubiertos o servilletas
48) No me gusta la cebolla
49) Mi comida preferida es la pasta
50) No importa la heladería, casi siempre pido dulce de leche granizado y súper sambayón
51) Me encanta matear
52) Me gusta la cerveza en general, la negra en particular y la artesanal en especial
53) Me encanta preparar asado
54) Extraño Mc Donald’s. Me gusta la comida chatarra
55) Me gusta el flan con pimienta
56) No me gusta la menta
57) Me gusta el queso y dulce (de batata)
58) Me encanta comer panchos en la calle
59) No soy de tomar gaseosas
60) No me gusta el vinagre
61) No me gusta el escabeche
62) La ensalada perfecta para mí es de lechuga mantecosa, tomate y aceite de oliva
63) Me gusta el pescado
64) Me gusta comer la porción de pizza de muzzarella con la porción de fainá encimada

Culturales
65) Me encanta el jazz
66) Mis dos instrumentos preferidos por el sonido son el banjo y la gaita
67) Detesto la cumbia
68) Me gusta escuchar y, si hay tiempo, participar en coros
69) Amo la historia en general y el revisionismo en particular
70) Me gustan los documentales de guerra
71) Me encanta la física
72) No me gusta la matemática
73) Quiero aprender alemán
74) Me gustan los acertijos de pensamiento lateral
75) Me encanta leer

Varios
76) Me encanta lavar los platos y cosas de la cocina
77) Escucho mucha radio
78) Me gusta el color azul
79) Me encantaría conocer Europa
80) Me desacostumbré a usar reloj
81) No sé cuantas veces vi Duro de Matar I, II y III
82) Me encanta ver con mis hijas cualquiera de las de Indiana Jones
83) No me gustan las alfombras
84) Me gusta jugar al truco
85) Adonde puedo ir caminando, trato de hacerlo
86) El café me gusta más tomarlo en bares
87) Siempre hincho en contra de Brasil
88) Todavía no les perdono a los colombianos el 0-5 que nos hicieron
89) Siempre trato de comprar Industria Argentina
90) Me emociona escuchar nuestro Himno
91) No soporto la marcha Aurora (la canté en la primaria todas las mañanas durante siete años)
92) Me las ingenio para coser botones
93) No entiendo nada de electricidad
94) Soy hincha de Ferrari
95) Colecciono billetes antiguos
96) Me encantan los museos o lugares históricos
97) Mi dibujo animado preferido es el Correcaminos
98) Estuve en la cancha el día que River le ganó 5-4 a la Selección de Polonia
99) No puedo pisar cucarachas (por el asqueroso ruido que hacen)
100)Me gusta el boxeo

sábado, enero 06, 2007

Sutilezas

Quien fuera Primer Ministro Británico, Sir Winston Leonard Spencer Churchill, era una persona con un ácido sentido del humor y también manejaba la diplomacia con mucha sutileza. Para muestra de ambas características les comento dos de sus anécdotas.

En una oportunidad, Churchill se encontraba en una reunión y, evidentemente, se le había ido la mano con los tragos. Estaría causando una mala impresión porque una señora le dijo
“Salga de aquí Churchill. Está usted borracho”
A lo que Winston enseguida respondió
“Yo estoy borracho y usted está muy fea. Pero yo mañana estaré sobrio”
Punzante el hombre ¿no?

Y en otra oportunidad y otra reunión, resulta ser que el dueño de casa y anfitrión se da cuenta que uno de los invitados se había guardado en el bolsillo un adorno muy costoso (mirenmelós a los ingleses…) y no sabiendo cómo encarar la situación le hace un comentario a Churchill, que también estaba en el lugar. Winston era el Primer Ministro y podría haber hecho llamar a su guardia personal, registrar al fulano en cuestión y hacerlo meter preso en segundos, pero eso representaba echarle a perder la reunión al anfitrión de la misma, entonces optó por una segunda solución (genial, a gusto de quien esto escribe) que consistió en buscar un adorno y también guardárselo en el bolsillo.
Luego ubicó al otro ladronzuelo, se le acercó y en privado le mostró su bolsillo, que también contenía un adorno y le dijo:
“Creo que el dueño de casa sospecha de nosotros. Sin que nadie lo note dejemos los adornos donde estaban”
Entonces el otro, creyendo que él y el Primer Ministro eran cómplices de un hurto, disimuladamente dejó el objeto donde lo había tomado.

Nunca pude saber cómo terminó esta anécdota, me imagino que Winston luego lo habrá agarrado en privado y le habrá hecho pagar la travesura.

jueves, enero 04, 2007

Cuarenta

Hoy 04/01/07 estoy cumpliendo cuarenta años.
Usualmente los cambios de década se festejan en forma especial, esta es una costumbre que tiene que ver con los números redondos, cosa que guarda mas tradición que realidad. La matemática indica otra cosa.
Cuenten conmigo, hagamos de cuenta que son años.
1-2-3-4-5-6-7-8-9-10
La década siguiente, ¿en qué número empieza? puede verse que en el 11 y culminará en el 20
De modo que estoy recién terminando una década y el año que viene empezará la siguiente. De todas formas, aquel que desee llamarme cuarentón, lo puede hacer con total autoridad.
Como consuelo barato (y bastante) puedo decir que ya superé en diez años la expectativa de vida que tenían los habitantes de Roma en las épocas del Imperio.
Saludos

viernes, diciembre 29, 2006

Breve resumen

Parece extraño resumir un año en los últimos diez días.
Esto puede ser posible cuando ocurre algo que opaque todo lo demás.
Si bien está todo llevándose con suma cordialidad, estamos en un todo de acuerdo y no hay peleas ni nada que empañe la convivencia que aún se mantiene, mi matrimonio que el 21/12 cumplió quince años, ingresó en un período de pausa, prólogo de una separación que trataremos sea lo mas tranquila posible.
Por esto aquel post en el que solicitaba un café, por esto es que no frecuento con la regularidad de costumbre los espacios de cada uno de ustedes y ando ausente del cbox de Araña, donde era habitué. Realmente estoy con la cabeza en otro lado, comprenderán la circunstancia que vivo.
Qué situación tan incómoda, gracias a Dios las nenas, si bien obviamente les golpeó, mostraron una madurez impecable cuando les hablamos del tema.
Por supuesto que no es algo que haya surgido en los diez días que menciono, nada se enfría de golpe, todo tiene un proceso que parece resumirse en un punto preciso, pero que antes de ese punto hay mucho camino recorrido.
Veremos que depara el 2007. Por mi parte, y con respecto a ustedes, no tengo más que agradecimiento para cada uno. Me he divertido, emocionado, sorprendido, y muchas cosas mas. El universo bloggero ofrece estas sensaciones que vale la pena aprovechar.
Pude conocer el rostro de quienes postearon alguna foto, la voz de Caro, a quien cometí la imprudencia de llamar un mediodía que estábamos en el cbox hablando sobre Les Luthiers y las impresiones y opiniones de todos.
Gracias por leerme y visitar mi espacio. Nos seguiremos viendo, que terminen muy bien el año y empiecen el próximo aun mejor.
Saludos a todos/as

sábado, diciembre 23, 2006

Casi siempre de día

La pregunta de Laurabaires fue ¿cómo es vivir siempre de día?. Les comento brevemente de qué se trata.
En principio y como les parecerá natural, el hecho de que en esta época el día prevalezca implica que en invierno la oscuridad también ejerce su dominio. Cada uno lo toma en la mejor forma que puede. Yo no tengo problemas con el frío, pero los días cortos del invierno me parecen lo mas deprimente de esta zona.
El 21/12 consulté en la Estación Astronómica de Río Grande acerca de cuales sería los horarios de salida y puesta del sol para ese día, comienzo del verano y de mayor exposición solar, y la respuesta fue:
Salida 04:56 (significa que ya hay luz solar mas o menos a las 03:50)
Puesta 22:03 (y recién tenemos noche cerrada a las 23:20)
Ahora bien, el hecho de tener mayor luz solar no significa que los horarios laborales o comerciales vayan a modificarse. Y así como es bastante curioso cenar de día, también lo es que a las 21:30 los negocios estén ya cerrados cuando al sol le falta un tramo para llegar al horizonte.
Como contrapartida, en el comienzo invierno cuando tenemos los días mas cortos, a las 09:00 es noche cerrada y recién 09:20 clarea. El sol da un breve arco sobre el horizonte y a las 18:00 se pone nuevamente.
Estan condiciones se magnifican un poco mas en Ushuaia, que está a unos 200 km. al sur de mi posición actual.
Algo que no varía durante todo el año, es la excelente calidad de la cerveza artesanal que tenemos por aquí. Para eso no hay día, noche, verano o invierno.
Saludos a todos, y que tengan unas hermosas fiestas.

martes, diciembre 19, 2006

Qué bien me haría un café...


Pero no el de la cafetera automática que tengo a unos metros.

Qué bién me haría estar pasando unos minutos con alguno de mis amigos del barrio, charlando de temas sin mayor importancia, riéndome de tonterías y despejando el cerebro.

Mirando de tanto en tanto por la ventana del bar.

Saber que en apariencia es tiempo perdido, pero que está bien invertido, simplemente por estar allí.

Hoy ando medio depre, por algunos temas que no vienen al caso. Gracias por leerme. Ya llegará el momento de estar mejor.

Saludos a todos/as

jueves, diciembre 14, 2006

Ya semo Beta, semo

Bueno. Ya nos modernizamos, ahora espero que no haya mayores inconvenientes para los comentarios, Cboxes y todo lo que compartimos.

lunes, diciembre 11, 2006

Feliz Cumple, Maestro


¿Que se pensó?
¿Que no me iba a acordar de usted?
Por favor, si no hay tanguero que me arrugue el cuore como usted cuando arranca con esa voz y esas violas que lo acompañaban.
Usted sí que supo ganarse apodos en todos los momentos, La Voz, El Zorzal, El Mudo, El Hombre, y otros mas pero, qué quiere que le diga, a mi el que mas me llega es aquel en donde lo siento mejor representado. El Invicto.
Ambas márgenes del Río de la Plata, y hasta los franceses se disputan su nacimiento, Maestro. La verdad que no me importa demasiado el asunto, usted puede ser natural de Toulouse, Tacuarembó o del Abasto, yo no lo sé. Lo que si conozco es que ese sentir, al mismo tiempo melancólico y reo, del porteño no lo hizo música nadie en la forma que usted sí lo hizo.
Saludos Maestro, que termine bien el día.

lunes, diciembre 04, 2006

Pacto de caballeros

Esta experiencia que comento la he hablado en su momento con el psicólogo. Siempre me resultó interesante dado que fue algo que (seguramente) pactamos sabiendo que no íbamos a cumplir y que, cuando llegó ese día, estuve en el lugar sabiendo que no iba a ver a nadie, pero con la satisfacción del deber cumplido.
Hice la secundaria en el barrio San Telmo. Como el grupo fue mas o menos el mismo durante buena parte de la cursada, con algunos desarrollé una buena relación. En 1985 llegó el momento del último año y cuando lo estábamos finalizando, a uno de los que componía el grupo habitual de trabajo se le ocurre “che, tendríamos que quedar en una fecha para encontrarnos en el 2000 ¿no?”
Obviamente lo miramos con caras de hermano, faltan quince años para eso. Pero vaya a saber uno por qué motivo nos gustó la idea de fijar una fecha.
El desafío era encontrar una fecha que nos resultase significativa y que recordásemos todos (esos todos éramos los cinco que siempre hacíamos los trabajos juntos) y entonces se puso de manifiesto un gusto que compartíamos, el automovilismo.
Tres años antes, durante las pruebas de clasificación del Gran Premio de Bélgica de 1982, a raiz de un espectacular accidente perdió la vida uno de los pilotos del equipo Ferrari, el canadiense Gilles Villeneuve.
Gilles era un verdadero personaje. Siempre al límite sin importar como estuviera su auto ni la posición que defendiera, durante su corta carrera tuvo hazañas épicas (duelo con Arnoux en Francia’79) y accidentes en los que no se entendía como salía sin lesiones (Fuji’77 Imola’80 entre otros).
Pues bien, el 8 de Mayo de 1982 a la 15:00 Gilles venía detrás del March de Jochen Mass y al intentar superarlo, o el canadiense quedó corto en la maniobra, o el alemán no le entendió. Lo cierto es que al cerrarle un poco el paso la Ferrari se montó sobre la parte trasera del March y, literalmente, despegó. Golpeó contra una de las barreras de protección y allí Gilles salió despedido del habitáculo, volteó con su cuerpo la primer hilera de alambrados y quedó desnucado junto a la segunda.
Los cinco éramos fanas de Villeneuve, de modo que el lugar y día del encuentro a producirse quince años después sería en la esquina del colegio (Perú e Independencia) el 8 de mayo del 2000 a las 15:00.
Pasaron los años, de los chicos nunca mas tuve novedades, pero no me olvidaba del pacto que habíamos hecho.
Cuando llegó el año 2000 y renové mi agenda, enseguida anoté en la columna correspondiente al 8 de mayo 15:00 esquina del Huergo.
En esos momentos trabajaba como asesor de equipamientos para una empresa, de modo que tenía distintos clientes para poder ir a ver. Ya en lo días anteriores acomodé las cosas para poder estar en la esquina del Colegio ese día y a esa hora.
Como lo mencioné, esto es algo que finalmente cumplí porque no podía dejar de hacer. No esperaba encontrar a nadie. De hecho, estuve unos diez minutos en la esquina y después seguí muy tranquilo mi camino. Tampoco el tema pasa por recriminar a mis compañeros el que yo estuve y ellos no, nada que ver, lo tenía que hacer porque yo había dicho que si, y de no haber concurrido al lugar, estoy seguro que la incertidumbre de haberle fallado a alguien me hubiese acompañado quien sabe por cuanto tiempo.
Porque prefiero pensar que se olvidaron del pacto, a que se olvidaron de Gilles.

miércoles, noviembre 29, 2006

Un poco de Soda

En una de las radios FM que se escuchan en Río Grande, de 18:00 a 19:00 hay un programa de rock nacional. Una de las cosas que me gusta de ese programa es que no se encasillan en un determinado grupo ni estilo, sino que pueden pasarte temas de (por ejemplo) Pappo, Divididos, la Bersuit, Soda, Serú y los Redondos, uno atrás del otro y sin que nadie se ponga colorado.
Ayer a la tarde mientras lo disfrutaba, justo me estaba afeitando y empezaron a pasar este temazo de Soda Stereo. Entre los movimientos faciales (porque me puse a cantarlo) y los corporales (porque también le seguía el ritmo) casi me dibujo un cuadriculado en la cara con la Prestobarba... mientras lo escuchaba pensaba “mañana lo busco y lo cuelgo del blog”
Que buena letra que tiene.
Que buena música que hacían estos tipos.
Que tengan un muy buen día

jueves, noviembre 23, 2006

Escuchar al perdedor II

Como segundo ejemplo de relatos de perdedores, hay algo que descubrí accidentalmente en la película El Pianista (excelente, la recomiendo). No lo incluí en el post anterior para no hacerlo tan largo.

También está referido a la segunda guerra mundial, y a la relación entre vencedores y vencidos. En su inmensa mayoría las películas de posguerra nos muestran que los únicos crímenes fueron cometidos por Alemania, y que los Aliados liberaron al mundo de su amenaza.

Alguna vez leí que el gran defecto del juicio de Nüremberg fue que solo se juzgaron perdedores, cuando de ambos bandos se cometieron atrocidades.

Durante la II Guerra, Alemania tuvo sus campos de concentración, en donde millones de prisioneros de toda clase murieron en las condiciones mas espantosas que puedan concebirse. Sobre esto no hay demasiado que agregar, la literatura existente da testimonio de lo ocurrido y los mismos alemanes saben que es una mochila que la historia les va a seguir cargando durante mucho tiempo.

En esa película hay un determinado personaje (no digo cual, para no perjudicar a quien no la haya visto) que al finalizar se comenta que murió en un campo de prisioneros que tenían los rusos siete años después de finalizada la guerra.

Al ver eso, realmente me sorprendí, había leído y sabía de la existencia de campos de prisioneros donde terminaron muchos soldados y oficiales del bando perdedor. Pero que siete años después hubiesen prisioneros de guerra, no me lo imaginaba. Cuando me enteré de ese dato, pensé mirá vos a los rusos, que tanto se quejaron de los crímenes alemanes durante la guerra ¿y por casa como andamos?

Si hablamos de siete años, significa que hubieron quienes estuvieron prisioneros mas tiempo del que duró toda la Segunda Guerra Mundial. Eran prisioneros en un mundo que ya estaba pacificado y en el que muchas cosas empezaban a normalizarse. A excepción de esas vidas, pero bueno... solo eran perdedores.

Considerando que este prisionero murió en 1952, entonces ya se habían disputado uno o tal vez dos Juegos Olímpicos (Londres 1948 y Helsinski 1952), ya Uruguay había ganado el Mundial de 1950 y Fangio había ganado su primer campeonato del mundo.

Hubieron quienes no lo pudieron ver, eran perdedores. No tenían quien los escuche.

lunes, noviembre 20, 2006

Escuchar al perdedor

Antes de empezar, aclaro que este es un post largo, y que puede herir alguna susceptibilidad. No es esa la intención de quien escribe.

Si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia

Este concepto, que extraigo de una canción escrita por Lito Nebbia, es uno de los que motivan el deseo de investigar para quien (tal es mi caso) le gusta la historia.

Durante toda nuestra formación aprendimos centenares de “historias oficiales” que por el hecho de ser repetidas de generación en generación, terminan por ser veraces. Pero resulta que en algún momento aparece alguien que nos cuenta otra historia, que para los alumnos aplicados suele resultar incómoda.

También hay historias que permanecen silenciadas porque las escribieron los perdedores, y éstos rara vez tienen el derecho de ser escuchados. Nos aferramos a lo que cuentan los gloriosos vencedores de las grandes batallas.

El revisionismo es apasionante, pero también es polémico, toca temas que a veces son urticantes o no están del todo cerrados. Pero en líneas generales el revisionista no altera la historia en su conjunto sino que se centra en los detalles, esa es su área de acción. Por citar un ejemplo básico, un revisionista no cuestiona que el General San Martín cruzó los Andes, pero sí explicará que no lo hizo montando un blanco corcel (como se observa en ese cuadro que todos hemos visto en la primaria) sino en una litera porque estaba enfermo. Este es solo un detalle que no le resta ningún valor a su gesta, pero que nos acerca un poco mas a la realidad de aquel momento.

Y volviendo a los temas urticantes, hay historias (entre muchas) que siempre me interesaron y que, como estaban escritas por perdedores, no se les daba crédito. Hasta que aparece alguien que aporta un dato, y ese dato ilumina una parte de la historia que permanecía a oscuras.

Durante 1941 en plena segunda guerra mundial, Alemania lanzó al mar al acorazado Bismarck, el mas grande y veloz acorazado de su tiempo. Su función, como la del resto de la marina alemana era impedir el reaprovisionamiento de víveres para Gran Bretaña, en ese momento Francia ya había sido ocupada y los esfuerzos alemanes se centraban en aislar a los ingleses para intentar una invasión. El Bismarck representaba otro enorme peligro para los británicos, tanto fue así que prácticamente dispusieron de todos sus recursos para encontrarlo y hundirlo.

El Bismarck, acompañado por el crucero Prinz Eugen salió de puerto el 19/05/41 hacia el norte. El 21/05 fue fotografiado por un avión Spitfire británico, lo que puso en alerta a la flota, que ya conocía su existencia. Los alemanes lograron perder a sus seguidores mientras pasaban por el estrecho que separa Islandia de Groenlandia, pero el 23/05 fueron hallados nuevamente. Los ingleses enviaron para el combate a los dos buques mas cercanos que tenían, uno de ellos (el mayor de la flota) era el acorazado Hood, le acompañaba el crucero pesado Prince of Wales.

El 24/05 se produjo el combate entre estos buques. Combate que duró menos de veinte minutos. La artillería del Bismarck se concentró en el Hood, y una de las andanadas penetró en la santabárbara (depósito de municiones) del acorazado inglés haciéndola detonar. El que había sido el buque de guerra mas grande del mundo durante veinte años, y orgullo de la flota británica, estalló, voló por los aires y se hundió en menos de cuatro minutos. La tripulación del Hood era de 1417 hombres, de lo que solo sobrevivieron tres (leyeron bien).

Luego de hundir al acorazado inglés, los buques alemanes centraron el fuego en el Prince of Wales lo alcanzaron con su artillería y lo dañaron, pero no lo persiguieron y prefirieron mantener su rumbo.

Luego de ese durísimo golpe para la flota británica, todos los medios disponibles estaban a disposición para localizar y hundir al Bismarck. Para no ahondar en detalles que no vienen al caso, el objetivo de hundir al acorazado alemán pudo ser concretado tras una terrible batalla para ambos bandos el 27/05. El Bismarck estaba solo, ya que durante las maniobras de distracción se había dado la orden al crucero Prinz Eugen de separarse y dirigirse al puerto de Brest (Francia) y por el lado británico tanto en la persecución como en la batalla final participaron los buques Suffolk; Norfolk; Prince of Wales; King George V; Dorsetshire; Rodney; Renown y Ark Royal.

La historia oficial cuenta que la marina británica logró hundir al Bismarck luego de un incesante cañoneo, que el acorazado alemán se defendió mientras pudo pero que finalmente fue derrotado por los buques ingleses. No es mentira pero ¿es toda la verdad?

Los alemanes sobrevivientes siempre declararon que, al tener sus timones inutilizados por impactos de torpedos, al estar agotando sus municiones y ya no tener capacidad de tiro, se dio la orden de activar las cargas de auto-hundimiento para que el buque no cayera en manos enemigas. Por supuesto, que a los derrotados no se los escuchó, y así quedó la historia entre 1941 y 1989.

Robin Ballard (famoso por descubrir los restos del Titanic) también buscó encontrar el acorazado hundido. Luego de un intento sin éxito en 1988, en 1989 logró dar con los restos del buque. La descripción que ofreció fue:

El casco se encuentra boca arriba enterrado en el fango hasta más o menos la altura de la línea de flotación. A pesar del terrible castigo sufrido por los proyectiles británicos y los efectos obvios del hundimiento, el buque está sorprendentemente en una condición relativamente buena. Pocos buques naufragados se conservan es un estado tan bueno como el Bismarck, y excepto por una pequeña parte de la popa el casco está intacto. Las torres de la artillería principal se desprendieron del casco cuando el buque se hundió, así como otras partes de la superestructura como el mástil-torre y la chimenea. Sin embargo las seis torres de la artillería secundaria y la mayoría de las piezas antiaéreas todavía están con el buque. El puesto director de proa y el puente de mando, aunque dañados también se conservan en su sitio.
Considerando el hecho de que la mayor parte de las cubiertas todavía conservan la madera de teca e incluso la pintura, lo más probable es que el Bismarck resista los efectos de la corrosión por lo menos durante varios cientos de años si no más.
Entonces la historia oficial británica se tambaleó y volvió a surgir la versión del perdedor de la contienda. A lo mejor es la versión incómoda. Tal vez alguien pueda leer esto y pensar ¿este está a favor de los nazis? En absoluto, simplemente me gusta saber que dice y cual es la versión del que perdió.

viernes, noviembre 10, 2006

Confieso que he visto VI

Hace unos meses, revolviendo en el video club encontré dos capítulos de El Show de Los Muppets, que durante finales de la década del setenta y principios de la del ochenta fue uno de mis programas de cabecera.
No había grandes efectos especiales, no era la época ni falta que hacía. Era un humor tan simple e inocente que solo podía causar gracia, no había burlas ni nada fuera de lugar.
Y en cada capítulo había un invitado especial. Ojo que no era cualquiera, Estuvieron entre otros Prince, Liberace, Vincent Price, Julie Andrews y muchos mas.
La rana René era quien estaba a cargo del espectáculo, tenía como acompañantes al oso Figaredo, la cerdita Piggy, dos vejetes que desde un palco permanentemente se quejaban, había una orquesta con una baterista totalmente chiflado y toda clase de muñecos. Este que pego aquí es uno de los que mas me mataba de risa: el cocinero sueco (aquí intentando enseñar a hacer un banana split).
Volviendo al inicio, alquilé los videos y los llevé a casa, les dije a las nenas que íbamos a ver esto y que estaba bárbaro, etc, etc.
A mis hijas les gustó, se rieron con los Muppets, pero creo que mas se reían de cómo estaba yo, tirado en el piso doblado de risa con esos bichos.
Este es uno de los programas que me parece increíble no se esté dando en la actualidad, entre tanta bazofia que puede verse, algo de la calidad que tenían los Muppets no tiene por qué quedar en el olvido.

jueves, noviembre 09, 2006

Disculpen la insistencia

No es que uno sea fanático, pero...



Hoy, que ando con poco tiempo e igual quería postear algo, siempre les puedo manguear alguna genialidad a estos cuatro.
Que lo disfruten.

viernes, noviembre 03, 2006

Destápense los oídos, che.

Anoche estábamos cenando. Mi esposa no se encontraba en ese momento, nuestra hija menor estaba en el living y yo, con la mayor, en la cocina disfrutando de la cena.
Mientras tanto, en la radio pasaban algo de música. En un determinado momento comienza a escucharse el tema de Queen "Rapsodia Bohemia". Yo dejé mi sopa y empecé a acompañar el tema con mis manos, como si fuese un director de coros.
Mi hija me observaba en silencio y seguía con su comida. Acto seguido la miré y le pregunté:
- ¿Sabés qué grupo es este?

Ella escuchó unos segundos (se notaba que estaba prestando atención) y, simplemente, me respondió:
- No

Entonces, buscando esclarecerla, le comenté que se trataba de Queen y Rapsodia Bohemia, de todo lo que musicalmente representaba ese tema, etc, etc.

- Ah, ¿es Queen?

- Si, hija

- Con razón te ponés así.

Y siguió comiendo, ajena a la obra de arte que salía de la radio.
Generación bárbara, donde iremos a parar. Por lo menos en casa no se escucha cumbia.

jueves, noviembre 02, 2006

¿Y si soñamos juntos?

Hoy me levanté tarareando este tema.
Todos tenemos nuestros despelotes, que nos generan distintos dramas, pero que también hacen que aboquemos nuestras energías para superarlos.
No soy un idealista ni vivo colgado de una nube, entiendo que habrá quien piense ¿vos sabés lo que yo tengo que vivir? mi obvia respuesta será “no” pero si esto le ayuda en un poco (por mínimo que resulte) habrá cumplido su objetivo.
Entonces, al recordarlo pensé en buscarlo y colgarlo del blog, para que a quien le sirva, le aproveche y recuerde que así como tenemos líos también tenemos sueños, ¿y por qué no luchar para que algunos, al menos, se hagan realidad?
Para mis amigos/as bloggeros

miércoles, noviembre 01, 2006

Algunos efectos de la música

En otros post mencioné mi gusto por el tango, hemos hablado de rock nacional y también soy de los que se inclinan ante la música clásica.
El jazz es algo que me puede, la música coral me cuenta entre sus entusiastas (he participado en varios coros) y nuestro folklore me hincha el pecho de orgullo.
Puedo tener ganas de tranquilizarme con la sinfonía n° 40 de Mozart, ponerme melancólico con Gardel, emocionarme con Los Chalchaleros, recordar otras épocas con Zas ó acelerarme con la Bersuit.
Ahora bien, cuando se trata de despertarme y quedar con los pelos que me quedan de punta, sé muy bien a quien invitar... a subir el volumen, que llega AC/DC