En una oportunidad (al principio de mi estadía), acompañé a una familia al cementerio con motivo de un fallecimiento, y me llamó la atención ver una hilera de tumbas ya excavadas. Cuando pregunté el porqué, me comentaron que se calcula estadísticamente la cantidad de fallecimientos anuales y la cantidad de fosas que van a hacer falta. Igualmente, no entendía porqué cavaban todas las tumbas para el año en verano y (dándose cuenta que yo era un porteño recién llegado) me respondieron con una semisonrisa ¿alguna vez trataste de clavar una pala en tierra congelada?
Iba para mi trabajo en la Combi que nos lleva diariamente, y en eso noto que disminuimos la velocidad. Abro los ojos (porque iba medio dormido) y veo una manada de ovejas que cruzaba la Ruta 3. Los dos arrieros que las guiaban no iban a caballo como uno podía suponer, sino en motocicletas, rodeándolas permanentemente y con dos perros que apuraban a las que se quedaban atrás.
Arrieros en moto... qué diría Inodoro Pereyra (nota para los visitantes no argentinos, Inodoro Pereyra es un gaucho protagonista de una genial historieta de Roberto Fontanarrosa)



















