
En mayo de 1982 Jorge Casco cayó en combate al chocar con su avión A-4C Skyhawk contra la isla Jason, al noroeste de la Gran Malvina. Las Fuerzas Armadas de Gran Bretaña recogieron y enterraron a Casco en Darwin, aunque por lo brutal del accidente parte del cuerpo había quedado en otros sectores de la Isla.
En 1999 se hallaron nuevos elementos óseos del soldado en la isla Jason, y por algún motivo la embajada británica comunicó a Cancillería argentina la existencia de estos despojos recién en 2008. El Gobierno nacional se hizo cargo de los restos que llegaron al país en julio del año pasado. En tanto, el Banco Nacional Genético del Servicio de Inmunología del Hospital Durand determinó que los huesos eran de Jorge Casco.
Ivone Dentesano, viuda de Casco, desde hace 27 años vive en Cerro de las Rosas, Córdoba, y fue ella quien recibió un llamado telefónico con la noticia del hallazgo. Según publicó el matutino La Voz del Interior, el Gobierno argentino esperó la decisión de Dentesano, quien confesó que supo que Jorge debía regresar a las islas y descansar en Malvinas. Por primera vez, después de la guerra, un excombatiente volvería para ser enterrado allí.
Dentesano contó que los militares ingleses en Malvinas la recibieron con una calidez inesperada. "Llegó una delegación desde Gran Bretaña especialmente encargada de realizar el funeral. Y hubo algo que me llamó la atención: todos tenían luto en su brazo izquierdo", recordó. Según la Convención de Ginebra y el protocolo previsto por el gobierno británico, las exequias de Jorge Casco fueron con el nivel de homenaje "full military honors", algo inédito para un argentino, que incluyó seis militares para el traslado del ataúd -que fue cubierto con la bandera argentina-, tres superiores que comandaron la ceremonia, otros seis que dispararon las salvas y uno más a cargo del clarinete. Todos de la Real Fuerza Aérea. Asimismo, dio la bendición el obispo Michael McPartland. Además, el brigadier Gordon Moulds, comandante de las British Forces South Atlantic Islands, esperó a Ivone Dentesano con un recuerdo muy caro, el casco que Jorge había llevado a su última misión. El objeto fue colocado en una caja de madera y la viuda lo llevó a Córdoba para tenerlo, por ahora, en su casa. «Quizá lo lleve al museo de Oliva para que muchos puedan ver y conocer algo de quien fue un héroe», dijo.
El caso del teniente Jorge Casco marcó un precedente en la historia del conflicto por Malvinas, ya que por primera vez un argentino caído en combate fue llevado desde el continente y enterrado en las islas Malvinas en presencia de su familia, y con una ceremonia religiosa y militar en su exequias.
Fuente Diario El Sureño - Río Grande - TDF
La imagen de miembros de la Royal Air Force llevando el ataud de nuestro Teniente Primero, saludándolo con salvas, dejándolo descansar junto con camaradas de combate y rindiéndole los honores correspondientes es la me lleva a escribir. La que me hace pensar en los héroes de distintos momentos y distintas naciones que descansan en distintos lugares, como por ejemplo Arlington, La Cambe, Colleville Sur Mer y, por supuesto, Puerto Darwin



Fotos 1 y 2: Suban esas escaleras, si son guapos
Fotos 3 y 4: Si te dicen al final del pasillo, desconfiá...
Foto 5: Esta es una familia que, evidentemente, no lo comparte todo.
Foto 6: Mas vale que te escuchen que está ocupado, si querés mantener las rodillas en su sitio.
Foto 7: Al ver esto me imaginé parado entre los dos a 45°, y yendo con mi disparo de uno al otro
Foto 8: Las columnas de este Partenón del subdesarrollo me conmovieron.
Mmm... esa trompita

