viernes, noviembre 09, 2007

Un cuento

Al poco tiempo de haber llegado a la isla, uno de los diarios que aquí se editan hizo un concurso de cuentos. Mitad por curiosidad y mitad porque no tenía otra cosa que hacer se me ocurrió participar. Por supuesto, ni figuré.
Aquí transcribo mi único cuento hasta el día de hoy.

EL HINCHA EN BLANCO Y NEGRO

Los abuelos suelen ser una fuente de información sobre el pasado. Relatan anécdotas, historias y experiencias tanto propias como transmitidas. Muchos chicos sienten la curiosidad de averiguar a través de ellos datos sobre temas que por su antigüedad no conocieron, y saber cómo era antes tal o cual cosa. Santiago es uno de estos investigadores.

Durante las visitas a los abuelos, que junto con sus padres Santiago realiza casi todos los sábados por la tarde, siempre hay un rato para que Eduardo (así se llama el abuelo) cuente algo interesante. Hechos que para su nieto resultan sorprendentes por lo curiosos o risueños. Entonces él, entre las historias que le narra su abuelo y la merienda que le ofrece su abuela, disfruta de una tarde de novela. Casi siempre, antes de comentar algún hecho, don Eduardo se pasa la mano por su cabeza (mitad calva, mitad canosa), entrecierra los ojos un poquito – como quien busca enfocar mejor- e inicia el relato.

Ya habían conversado sobre la tele en blanco y negro, las obras de teatro por radio y los tranvías. Ya el abuelo le había relatado varias veces aquel viaje de su juventud a Mar del Plata en esa especie de colectivo sin techo al que, por su forma, le llamaban bañadera.

Pero la mayoría de las veces los recuerdos del abuelo rumbean para el lado futbolero. Al nieto le gustan todas las historias, pero cuando su nono habla de fútbol (o fulbo como suele mencionarlo) el nene observa que los ojos del abuelo toman un brillo especial, como si lo que relata lo estuviera viviendo nuevamente. Le ha contado acerca de equipos que en su opinión hicieron época, como la máquina de River, el Racing de José, ó el Huracán de Menotti. Revivió con él goles y hazañas de jugadores inolvidables. Todas referencias de un fútbol criollo que el abuelo pudo ver en vivo y en directo, como hincha y espectador.

Santiago tiene doce años. Cuando él nació, Argentina ya había obtenido sus dos campeonatos mundiales de mayores. Vio por la tele los diferentes campeonatos mundiales juveniles para diversas edades, también observó muchos amistosos, alguna que otra edición de la Copa América y, siendo que en la mayoría de las veces Argentina era protagonista, creyó que siempre había sido de esa forma, que los seleccionados argentinos eran candidatos naturales en todo cuanto disputaran. Él pensaba que la celeste y blanca salía a la cancha y los rivales temblaban. Si bien sufrió frente a la pantalla el baile que nos dieron los colombianos en aquella olvidable tarde del 0-5 en el Monumental, y aunque el abu le había comentado en voz baja, como si no quisiera acordarse, del desastre del mundial de Suecia en el ’58, para él eran solo hechos aislados.

Un sábado a la mañana, Santi (como lo llaman sus papás) ya había desayunado y empezaba a incursionar en el aburrimiento, cuando de un pilón de revistas viejas que su padre guardaba, tomó una cualquiera y se puso a hojearla. Esa revista ya la había leído muchas veces, pero esta vez reparó especialmente en una foto, seguramente ya vista en otras tantas oportunidades, aunque en esta ocasión un detalle al que antes no le había llevado el apunte lo sorprendió. Se guardó el ejemplar para mostrárselo esa tarde al nono, como una curiosidad.

La foto en blanco y negro muestra un jugador de la selección argentina que acaba de patear un tiro libre, el arquero del equipo rival está terminando su vuelo tratando de atajar la pelota (hasta aquí no hay nada extraordinario). Por detrás de esta imagen se observa la tribuna llena de público (tampoco esto significa nada especial). Pero en esa tribuna colmada puede distinguirse perfectamente a un espectador con sus brazos en alto festejando el golazo de tiro libre. Uno solo entre todos los demás.

“Que cosa rara”, pensó Santiago, “¿Este tipo está gritando solo?”

Algunas horas después, mientras estaba terminando la chocolatada que le ofrecía la nona y los padres tomaban mate, le mostró la revista al abuelo. Observando la foto en cuestión y con una sonrisa en los labios, don Eduardo cumplió con la ceremonia de alisar sus canas, entrecerró los ojos y le dijo a su nieto
“¿Te acordás, Santi, cuando te comenté que no siempre fuimos candidatos en todo?. Esta foto es de un partido en el que fuimos como punto y terminamos siendo banca”

Eduardo empezó con el relato de un partido que los seleccionados de Alemania Occidental y Argentina jugaron en el estadio olímpico de Munich en febrero de 1973. En esos momentos Alemania ya era una gran potencia futbolística, venía de ganar copas europeas y era el organizador del campeonato mundial a disputarse en el año siguiente, que también lo tendría como Campeón.

“Esos gringos le hacía cinco goles a cualquiera.” – Recordaba Don Eduardo – “Tenían un arquerazo que se llamaba Maier, después jugaban monstruos como Vogts, Overath, Breitner y sobre todos estos, Beckenbauer. A lo mejor ni idea tenés de quienes te hablo Santi, pero te pintaban la cara de todos los colores...”

“ Nosotros fuimos con una selección que estaba tratando de armar Sívori. Era un lindo equipo, con muchos de los mejores jugadores que teníamos en esa época. Beto Alonso, Ghiso, Brindisi, el inglés Babington, Avallay, Quique Wolff y otros más”

“Imaginate la sorpresa de todos cuando a los quince del primer tiempo íbamos ganando dos a cero, después en el segundo tiempo nos pusimos tres a cero. Pero ojo Santi, jugando bien, ni hicimos el catenaccio de los tanos, ni nos colgamos del travesaño. ¡Les salimos a jugar de igual a igual y les estabamos ganando en su cancha!”

El abuelo hablaba y movía las manos como queriendo remarcar cada frase, al recordar algunas jugadas se ponía de pie e imitaba los movimientos de los jugadores.

“La foto que ves en la revista es del segundo gol. Un tiro libre donde Alonso acarició la pelota como si en el botín tuviese una mano. Tené en cuenta Santi, que en 1973 era todo muy diferente en materia de fútbol. Nosotros estábamos creciendo, Argentina ya era conocida a nivel de equipos pero no tanto por los seleccionados. Cuando fuimos a jugar a Munich sabíamos que era un partido muy dificil porque los capos eran ellos. Los argentinos que estaban allá habrán vivido esa visita de nuestra selección como algo muy especial. Y ese hombre que está festejando entre tantos alemanes sorprendidos, fue testigo privilegiado de una victoria por tres a dos que durante mucho tiempo fue recordada por lo sorpresiva”

Santiago escuchaba atentamente a su abuelo. Cuando éste hizo silencio, se quedó pensativo unos instantes asintiendo con la cabeza.

“Ya entiendo. Después empezamos a ser mas poderosos, vinieron los títulos mundiales, creímos que teníamos que ganar siempre, y nos empezamos a olvidar de disfrutar partidos como estos, ¿no, abu?”

Don Eduardo sonrió con satisfacción, mediante un simple recuerdo futbolístico estaba ayudando a que su querido nieto comprendiera que siempre se empieza de abajo, y que no hay que olvidarse de la etapa donde no se es tan conocido. Porque cuando hay finalmente un reconocimiento, antes hubo que trabajar mucho para ello.

“Si, Santi, muy bien, porque si te la creés, en algún momento va a venir alguno que quiere crecer, te va a ganar en tu cancha, y te va a hacer acordar a la fuerza que, como alguna vez te comenté, el chueco Fangio decía que hay que trabajar para ser campeón, pero nunca sentirse campeón.”

Santiago volvió a mirar la foto y se detuvo una vez más en aquel solitario y desconocido hincha en blanco y negro. Pudo imaginarse la tensión que habrá sentido al dirigirse, seguramente sin mayores pretensiones, hacia el estadio. Pudo también imaginar la alegría y sorpresa con la que, al terminar el encuentro, habrá regresado a su casa. Alegrías sencillas y perdurables.

Como las que puede brindar el fútbol.

miércoles, noviembre 07, 2007

¿No me digan?

Hoy leí una noticia sobre una encuesta en la que fueron votados los mejores 100 futbolistas de la historia. Pelé figura como primero y Diego como sexto.

Tal vez la hicieron entre los habitantes de la isla de Java.

Quizá votaron exclusivamente brasileños.

No me cabe duda que analizaron exhaustivamente todos los datos que figuran en la nota, como para determinar la ubicación de cada futbolista. Y de lo que tampoco dudo, es de que los votantes jamás, jamás, se emocionaron mirando un partido.

Nunca nos vamos a poner de acuerdo con los brasileños, esto está claro, ellos seguirán sosteniendo a Pelé y nosotros a Maradona. A Pelé le ayuda, a los ojos del mundo, el haber sido mucho mas "políticamente correcto" que Diego. Por si alguien no lo recuerda, sugiero buscar aquellas imágenes de la final del Mundial '94 en EE.UU. con don Edson Arantes luciendo una corbata con los colores de la bandera del país anfitrión.

Pero que entre ellos dos, exclusivamente, se dirime quien fue el mejor, creo, supongo (y espero) que no haya dudas.

Por lo pronto, alguna vez escuche a Victor Hugo decir algo que me encantó, y que es facilmente entendible cada vez que volvemos a saborear el gol contra los ingleses, cuando aparecen fotos de su tobillo durante Italia'90, cuando analizamos las veces que volvió de lesiones o suspensiones y siempre a su nivel, cuando también podemos ver la devoción para con él que se mantiene inalterable en Nápoles.

Dijo El mas grande jugador de fútbol fue Pelé, porque Diego, Diego jugaba a otra cosa.

jueves, noviembre 01, 2007

Hijas de tigre...

Tengo dos hijas, que en este mes que se inicia cumplen 15 y 13 años. Están (como corresponde) metidas en su mundo, sus amigos, la música que les interesa (por fortuna no es cumbia) y todo lo que tienen que hacer personas de esas edades, incluyendo no soportarse, discutir a rabiar muchas veces con la madre y, en ocasiones, no hacerme el menor caso.

Pero siempre hay un detalle que matiza absolutamente todo, y hace que el deseo de revolearles algo no se lleve a cabo.

Hace algunos días mi hija menor estaba en mi casa y, observando un libro que yo tenía sobre la mesa (Triste solitario y final, de Soriano) leyó el nombre de la editora.

Qué grande... es la misma de mis libros de Agatha Christie

El domingo pasado yo estaba a la noche en casa de ellas, habíamos terminado de cenar y mientras me encontraba lavando los platos, la mayor veía el programa de Felipe Pigna.

Este tipo es un grosso... refiriéndose a los conocimientos del historiador.

En ambos casos, casi me degüello con mi sonrisa.

viernes, octubre 26, 2007

Verdún

Alguna vez comenté que parte de mi relación con la historia pasa por el sentido del tacto y la presencia. Y hace poco, en una conversación, me daba cuenta de en qué medida la historia me condiciona otros factores, por ejemplo el interés de conocer lugares.

De tener oportunidad de viajar, las dos ciudades que primero quisiera conocer son Brujas y Dresde. En ambos casos por motivos históricos. De diferentes sitios en el mundo hay algunos que, creo yo, solamente se me pueden ocurrir a mi.

La sensación de estar en un sitio donde “pasó” algo que está en los libros, me resulta inigualable.

Entre muchos lugares de esta clase, rescato uno en especial


La foto la bajé del Google Earth, se trata del osario de Douaumont. Fue, entre varias otras imágenes, la que mas me movilizó.

El osario se encuentra junto a un cementerio militar. Ambos están enclavados en el lugar donde se desarrolló la batalla de Verdún durante la I Guerra Mundial.

Verdún fue planeada por los alemanes para desangrar el ejército francés. Su duración (21/02/1916 al 11/12/1916) determinó que ambas partes sufrieran pérdidas terribles en cuanto a cantidad de soldados. Al finalizar la batalla las posiciones iniciales prácticamente no habían sufrido gran modificación.

Verdún fue un ejemplo de lo terrible de la guerra de trincheras, las posibilidades de reabastecimiento durante los combates eran muy limitadas y, por supuesto, los reabastecedores eran un blanco buscado por los fusileros de ambos bandos, los obuses removían constantemente la tierra que estaba sembrada de cadáveres cuya evacuación era imposible, de modo que los sobrevivientes combatían, prácticamente, en una fosa común, rodeados de cuerpos en descomposición.

En la actualidad, en la zona se pueden visitar los restos de algunos fuertes, el cementerio y el osario, también hay un templete construido sobre un sitio denominado “trinchera de las bayonetas” del cual hay distintas versiones, se supone que es un grupo de soldados que quedó sepultado en vida cuando los obuses nivelaron la línea de trincheras donde ellos estaban y, al estar los fusiles apoyados en el borde de la zanja, quedaron solo las bayonetas sobresaliendo. De esta forma ubicaron su posición luego de los combates.

El libro “El Húsar” de Pérez-Reverte es una descripción muy buena entre la diferencia que existe entre lo “romántico” de ir a pelear, matar y morir por la patria, el Rey, o quien sea, y lo que efectivamente ocurre en batalla, dado que el protagonista del libro señala que lo que hay es “sangre, barro y mierda”
Verdún significó la muerte de aproximadamente 250.000 soldados y heridas para otros 500.000, se utilizaros cañones, lanzallamas, gases asfixiantes, fusiles, bayonetas, palas, uñas y dientes. Todo fue válido en Verdún.

El osario se construyó para depositar allí los restos de 130.000 soldados de ambas partes qué jamás fueron identificados.

Y la pregunta que puede surgir en alguien es ¿a vos te gustaría visitar ese lugar?

Por supuesto que si, cada loco con su tema. Caminar por Verdún, ver todos esos sitios e internamente sentir “fue acá”

domingo, octubre 14, 2007

El gran invento

Mayor que la Teoría de la relatividad, la evolución de las especies o las leyes de termodinamia.
Qué me venís con la rueda, la escritura o la imprenta... esas son todas pavadas.
Superior al by pass coronario o a cualquier vacuna.
Hasta te digo más, no será mejor, pero se le acerca al segundo gol del Diego contra los ingleses.

El gran invento de la humanidad es ese bendito elastico adosado a la (hasta ese momento) siempre escurridiza sábana de abajo.

Ahora, yo pregunto: ¿cómo se supone que se plancha una sábana con elástico?

El viernes traté de planchar dos de ellas. Consumí casi un apresto Robin completo, por poco fundo mi plancha y trabajé intensamente la musculatura de mis brazos, hombros y dorsales. El resultado fueron dos frustrantes masas informes.

Y a quien piense que las sábanas no se planchan... vade retro, barbari

viernes, octubre 12, 2007

¿Cual patria?

Ante otro aniversario del inicio de la conquista, ayer estaba escuchando Que viva la chacarera del negro Fontova.

Nos matan siempre nos matan
Nos tiran con lo que tienen
Nos venden las pastillitas pa’
Que no nazcan los nenes.
Pero nos queda la tierra
Pa’ que paguen lo que deben.


Seguimos siendo los pobres
Somos subdesarrollados
Pero basta de colonias
Ahorita estamos cansados
Antes de los españoles
Éramos civilizados.


Por eso te pido hermano
Que escuches mi chacarera
Que es música de tu tierra
Que es música verdadera
Herencia de quechuas, turcos
Raza, esperanza y bandera


Arriba los corazones
Abierta nuestra frontera
Alegría pa’ mi pueblo
Gente que lucha y espera
Que vivan los argentinos
Que viva la chacarera.


De a poco vamos creciendo
Nos vamos haciendo grandes
Metiendo hombro con hombro
Matando miedos cobardes
Solo peleando la vida
podemos ir pa’ delante.


Juntitos vayamos todos
Bailando esta chacarera
Pa’ poder ver al invierno
Vestido de primavera
Sacame a los que me sacan
Virgencita milagrera


Que bueno vernos contentos
Con lo poco que nos queda
Corrientes yo te devuelvo
Mi sangre chamamesera
mandinga hizo las trincheras
Tata Dios la chacarera!!!


Arriba los corazones
Abierta nuestra frontera
Alegría pa’ mi pueblo
Gente que lucha y espera
Que vivan los argentinos
Que viva la chacarera


Los métodos de conquista han variado con el transcurso de los siglos, los conceptos y objetivos finales, no.
Ayer era la invasión, hoy es la compra. Alguna vez escuché de un analista político (no recuerdo quien) que gran parte del milagro español se llama Repsol-YPF
Por supuesto que las responsabilidades son compartidas, no podemos presentarnos como víctimas eternamente, también nosotros tuvimos lo nuestro. Recuerdo perfectamente aquellas transmisiones de fútbol donde José María Muñoz se refería a España como “la madre patria”.

Viva mi patria, carajo!!!

Saludos a todos

jueves, octubre 04, 2007

Cuando empezamos a reformar el cielo

Hoy hace 50 años empezó la aventura espacial.


El 4 de octubre de 1957 la Unión Soviética puso el órbita el satélite Sputnik, esto significó que el hombre ya excedía con sus logros la superficie de la tierra y se animaba a mas.

En una oportunidad, durante una teórica en la facultad, un docente nos expresaba: Ustedes no se imaginan lo que era para nosotros saber que ya el cielo era diferente, porque allá arriba había dando vueltas algo fabricado por el hombre.

Supongo que algo similar habrá sido para aquellos que pudieron seguir la transmisión de la llegada del hombre a la luna. Lo que puedo recordar perfectamente era como estaba yo en 1976, cuando las Viking 1 y Viking 2 de la NASA descendieron en Marte y empezaron a enviar imágenes. Nuestra maestra (yo cursaba 4° grado) nos alentó a que armáramos una carpeta con recortes de los diarios y los datos que iban surgiendo. Por supuesto que lo hicimos y reunimos una cantidad bastante interesante de información, dentro de lo poco que había disponible por aquellos días.

En un par de oportunidades tuve la ocasión de observar a través de un telescopio. El primer planeta que vi fue Saturno, luego Júpiter y algunas de sus lunas, y también nuestra luna. Siempre tuve la sensación de poder tocar esas maravillas que observaba, las sentía tan cerca a pesar de estar tan lejos. Una sana envidia me invadía cuando le pedía al encargado del telescopio que me mostrara uno u otro objetivo y él, simplemente mirando el cielo, ubicaba el lugar y hacia allí lo dirigía. Yo apenas distingo alguna constelación y al lucero...

martes, octubre 02, 2007

Reincidencias

"I've missed more than 9000 shots in my career. I've lost almost 300 games. 26 times, I've been trusted to take the game winning shot and missed. I've failed over and over and over again in my life. And that is why I succeed."

Michael Jordan

He fallado mas de 9000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 juegos. En 26 ocasiones me dieron la confianza para hacer el tiro del triunfo y falle. He fallado una y otra vez en mi vida. Y por eso he triunfado.

Alguna vez leí que algo parecido dijo Thomas Alva Edison respecto de sus fallos, mientras experimentaba con la energía eléctrica.

Me encanta (y envidio) este tipo de reflexiones. A veces uno se rinde tan fácil...

viernes, septiembre 21, 2007

Me estás verseando

El lunes pasado, en el programa El Gen Argentino tuvo su lugar la elección entre Fangio y Diego. Durante la emisión hubieron diferentes personajes que daban su opinión sobre los protagonistas, contaban anécdotas, etc.

Todo bien. Pocas cosas hay que me agrade tanto como escuchar hablar a alguien que sabe mucho sobre un tema (cualquiera sea). Ahora, cuando me doy cuenta que ese alguien me macanea, sin necesitarlo dado que sabe en serio, echa tierra sobre todo lo demás.

Hace algunos años, Juan Fazzini en una transmisión de Fórmula Uno comentó sobre una formación del equipo Ligier, con Jacques Laffite y Jean Pierre Jabouille. En ese momento recuerdo que pensé "Jabouille nunca corrió en Ligier" pero lo tomé como un simple error, de los que tiene cualquiera, y más en una transmisión en vivo, donde se está atento a otras cosas.

Durante la emisión del lunes, en algunos momentos apareció Fazzini con anécdotas y opiniones, todo bárbaro hasta que lo agarré.

Resulta ser que al inicio del Gran Premio de Mónaco de 1950 se produjo un accidente que involucró a nueve máquinas. Fangio evitó, al llegar a la vuelta siguiente al lugar, llevarse por delante alguno de los autos por su perspicacia y su buena memoria.

La explicación de Fazzini fue la siguiente: Las máquinas estaban en llamas por el accidente y al aproximarse al lugar, Fangio conociendo el distinto color del humo cuando se quema aceite o caucho, pudo disminuir la velocidad para pasar sin verse involucrado.

Mientras lo escuchaba pensaba "me la estás dibujando... y esta no es en vivo, tuviste tiempo de pensarla mejor... me estás macaneando..."

Lo real (explicado por el mismísimo Chueco en el libro que sobre él escribió R. Carozzo y también en la película "Fangio") fue que en la vuelta siguiente al accidente venía peleando la punta con Villoresi y al estar llegando a la curva Tabac, le llamó la atención que el público no los miraba a ellos (que eran primero y segundo) sino que les daba la espalda, entonces dedujo que algo había pasado después de esa curva. En ese momento recordó una foto que le mostraron de un accidente con varias máquinas durante la década del '30 en ese lugar. Con esa imagen en la cabeza disminuyó la velocidad y alcanzó a frenar antes de meterse entre los autos que estaban enredados más adelante. Sin bajarse de su Alfetta empujó la rueda de uno de esos coches para abrirse paso y pudo seguir adelante. Terminó ganando esa carrera y fué su primer victoria en Fórmula Uno.

Ni aceite quemado, ni caucho ardiendo, ni máquinas en llamas, ni nada de lo que verseó Fazzini.

Los detalles los conozco dado que el libro que mencioné lo tengo en casa y lo sé de memoria. La película la tuve grabada hasta que arruiné el video de tanto pasarlo.

Tal vez la que hizo Fazzini es aplicable a nuestro "Gen", chamuyar para parecer que sabemos mas de lo que sabemos.

miércoles, septiembre 12, 2007

Hola, lector, cualquiera que tú seas.

Hace pocos días terminé de leer Sueños y Discursos un breve libro de don Francisco de Quevedo y Villegas.
Yo no sabía que en la antigüedad se emitían notas que “autorizaban” por así decirlo la publicación de tal o cual libro. Estas notas versificadas están insertas como pequeños prólogos en el libro, y hubo en especial una, que me provocó una piel de gallina que me debe haber durado, sin exagerar, unos diez minutos.

De doña Violante Misevea, soneto a todo lector de estos sueños en defensa y alabanza del autor

Hola, lector, cualquiera que tú seas,
Si aquestos Sueños a leer llegares
Y de la vez primera te enfadares,
Segunda, por tu vida, no los leas.
Si te tocan y acaso los afeas
Con que sueños son sueños, no repares,
Que si como aquestos son los que soñares
No pecarás, a fe, aunque en sueños creas.
Pero si no te tocan, ve volando
Y di a todas las gentes que los gusten,
Que el premio es flor que esconde un basilisco,
Y que no murmuren más de de don Francisco,
Ignorantes, ni es bien que a él se ajusten:
Durmiendo sabe él más que otros velando.

Sueños y Discursos fue publicado en 1627, y esta señora, Violante Misevea (quienquiera que haya sido) al hablarle a ese lector me estaba hablando a mí. En ese momento era como si la escuchara y no podía contener la sonrisa, sospechando lo que disfrutaría ese libro.
De modo que, como ella recomendó, no puedo hacer menos que ir volando, y decir a todas las gentes que los gusten.
Y a usted, doña Violante, bueno es decirle que trescientos ochenta años después de haber escrito esas líneas, buena sigue siendo para recomendar literatura.
Saludos

viernes, septiembre 07, 2007

Como un Stuka

Uno de los aviones mas temidos de la II Guerra Mundial fué el bombardero en picada alemán Junkers Ju 87, mas conocido como Stuka (El nombre real era Sturzkampfflugzeuge, pero la pronunciación me la imagino difícil hasta para los alemanes).

Según las numerosas descripciones que existen, los Stuka volaban en formación sobre el objetivo, y luego efectuaban un picado (como un águila) directo hacia el lugar donde arrojaban su bomba.


A su vez, estaban equipados con atronadoras sirenas que se activaban durante el picado, de modo que también generaban terror por este medio. Alguna vez alguien que los vió atacar, me refirió que daba la sensación que el avión apuntaba en forma individual a cada persona, a eso se le sumaba el efecto de las sirenas.


Ciudades y pueblos de Polonia, Bélgica y Francia los sufrieron durante la primera etapa de la guerra, luego le tocó el turno a la URSS.


Esto no es una semblanza ni un homenaje, todo lo anterior es simplemente una pantalla. Hoy me siento así. Sin atacar a nadie sin soltar bombas y sin hacer sonar sirenas.




Pero en picada

domingo, septiembre 02, 2007

Ser coreuta

Es una experiencia que, realmente, es recomendable.
Pero tiene un secreto que parece una obviedad, aunque resulta indispensable para poder hacerlo correctamente y formar parte del conjunto, porque en definitiva, de eso se trata un coro.
El coreuta tiene que aprender a cantar escuchando. Tiene que entender que no puede sobresalir ni esconderse, y ojo que no es fácil.
Yo empecé a cantar en coros en la Iglesia donde concurrimos, al principio me costaba bastante por un tema de timidez pero una vez en un ensayo, empecé a dejar de esconderme detrás de las voces que cantaban mejor y a desarrollar mi propio canto.
Hasta allí, todo en orden. Pero resulta que un sábado fuimos con algunos amigos a ver un recital de coros universitarios. Esa noche me encontré con un universo que realmente me encantó, pude escuchar y disfrutar otras variantes de aquello que yo ya previamente hacía.
Básicamente un coro está dividido en distintas voces (la denominación correcta es cuerdas) lo usual es que sean dos femeninas (sopranos y contraltos) y dos masculinas (tenores y bajos).
Dentro de las cuerdas femeninas, las sopranos llevan en la mayoría de los arreglos la melodía y son la voz mas aguda. Las contraltos son aquellas voces femeninas mas graves, acompañan con sus tonos a las sopranos y, si bien al escuchar la parte de ellas en solitario no representa gran cosa, cuando cantan ambas voces juntas se puede apreciar el complemento.
En cuanto a nosotros, los tenores tienen a su cargo los tonos mas altos y los bajos son las voces masculinas mas graves. Quienes me han enseñado siempre me dijeron que el bajo es la "base" del arreglo coral, si falta el sonido grave falta el piso.
Yo tengo voz de bajo, y aquella noche, escuchando a los coros universitarios (todos de pocos integrantes) me quedé enloquecido con esos bajos que martillaban sus tonos en negro spirituals, zambas, piezas del renacimiento, chacareras y tangos. Pero lo fundamental, era que estaba disfrutando de un conjunto, lo escuchaba y podía irme con el oído a cada cuerda, prestando atención a aquello que cantaba cada uno. Justamente porque ellos se escuchaban entre sí.
Al año siguiente empecé la facultad. Una de las primeras cosas que hice fue averiguar donde y cuando ensayaba el coro para intentar anotarme. Hablé con el director, Maestro Gustavo Giménez, y me probaron. Luego fueron dos años con ellos que disfruté, aprendí, participé de varios conciertos (conociendo otros coros) y tuve el orgullo de que cada vez que el Coro FADU (Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo) estuvo, allí estuve también. Como simple detalle, recuerdo que en un recital que dimos en el Jockey Club de Junín, nos convidaron algo de comer cuando llegamos y en ese lugar probé el mejor jamón crudo que yo recuerde.
Pero, como en todas las cosas, hay que tener tiempo para dedicarle y no faltar el respeto a quienes también los hacen. Cuando ya no pude hacerlo mas como yo quería, lo dejé de lado hasta una nueva ocasión. Pasaron muchos años, y cuando vinimos a Tierra del Fuego, el Coro de la UTN también sirvió para despuntar el vicio.
Hoy en día no puedo dejar intentar cantar las partes de bajo en cualquier cosa que esté escuchando. Si estoy con Les Luthiers (cuyo bajo Jorge Maronna es un es-pec-tá-cu-lo) focalizo en lo que él canta y lo copio mientras escucho, por ejemplo, esa brevísima belleza que es el himno de la Universidad de Wildstone. En mi anterior oficina, solía colocar al Grupo Vocal Argentino, o a los Huanca Hua y (bajito, para no molestar) cantar una y otra vez sus interpretaciones.
Por eso es que el verdadero coreuta escucha, se ubica y canta. De esa forma la unidad de las cuerdas logra conformar un todo en la obra coral. Como ejemplo contrario, cuando cantan juntos los tenores líricos (Domingo, Carreras, Pavarotti) podrán sonar bien, de hecho lo hacen, pero no son un conjunto. Se reducen a tres solistas cantando juntos.
El ideal (desde lo sonoro) que yo tengo es un cuarteto de voces masculinas. Si alguna vez puedo participar de algo así... que bueno sería.
Saludos a todos

domingo, agosto 26, 2007

Qué grande estás...

Si parece ayer cuando, en el viaje a la luna de miel, hablábamos con tu madre acerca de cual sería tu nombre en caso que fueras niña. Todavía no existías. Once meses después te tuve en mis brazos.
Las dos primeras imagenes, en el vientre de ella, te mostraban primero en movimiento y luego quietita, con una mano detrás de la cabeza y chupándo los deditos de la otra. Nos preguntó el especialista, pero no quisimos saber tu sexo hasta que nacieras.
Tu nacimiento, tus primeros días, tu primer cumpleaños, tus berrinches, tus garabatos.
Aquella noche, en la que no tendrías mas de tres años, que te despertaste y viniste a nuestra cama. Como otras veces, pero esa noche sentí que se movían mis sábanas y eras vos tratando de treparte. Como otras veces las aparté para que subieras. Como otras veces me abrazaste y seguiste durmiendo.
Pero esa vez, por algo que no recuerdo, te sentí allí, tan chiquita, con tus brazos rodeándome que solo atiné a sonreir y pensar lleno de agradecimiento Señor... ¿cuanto vale esto?
Llegó tu hermana, después llegó el jardín y la escuela. Te dormías mientras yo te leía cuentos, cuando a la mañana a veces te levantaba para la escuela, te gustaba que te preguntase ¿Te declarás oficialmente despierta?
Siguieron los años, seguiste creciendo, pasaron los grados, aparecieron los amiguitos.
También llegó el momento de dejar Capital y venirnos a Tierra del Fuego, el corte con quienes teníamos allá, el buscar otra escuela aquí, empezar a movernos en un terreno desconocido, pero que auguraba un desarrollo mejor.
Luego fuiste señorita. No me lo quisiste decir y, por supuesto, no te culpo. Todo cambio trae aparejadas cuestiones muy internas, que son de cada uno.
La noche en que tu madre y yo les dijimos que no seguiríamos juntos, tu silencio me dió a entender que algo no estaba bien. El llanto de tu hermana era, tal vez, mas acorde a la situación. Pero tu silencio me traía imágenes de mi persona que no quisiera en vos.
Hace poco me comentabas acerca de que habías tranzado con un chico. Yo, con cara de póquer pero tragando saliva te pregunté Definí tranzar, por favor y tu explicación sobre que se trata de unos cuantos besos, me llenó de alegría ¿sabés por qué? porque me lo dijiste y confiaste en mi.
Hoy, mi amor, estás grande. Anoche te veía discutir a rabiar con tu madre y tu hermana y, mientras yo trataba de contemporizar, pensaba en tu rebeldía (natural, lógica y deseable a tus catorce años), que como padre estoy obligado a tratar de encauzar, pero que admiro, porque es la que en muchos aspectos de mi vida me faltó.
En estos momentos nuestros caminos están unidos, pero ya vendrá también la hora en la que tengas que viajar a desarrollarte en tus conocimientos. Empezaste pensando en la paleontología, y ahora estás en la psicología. Y vaya uno a saber si será tu última opción o habrá otro cambio. A mi no me importa. Yo, tu padre, voy a estar para ayudarte en todo lo que necesites.
Ni vos ni tu hermana leen este espacio. Saben que existe pero nada mas. También tengo la tranquilidad que no hay nada de lo que aquí escribí que no sepas.
Sabés que te amo, que deseo que todo lo mejor sea sobre vos. Sabés que le ruego a Dios te bendiga.
Sabés que acá estoy.

jueves, agosto 23, 2007

Ocasión especial

Como explicara Carl Sagan en su libro Cosmos, nuestro sistema numérico tiene una estructura de diez en diez que deviene de cuando los primeros seres aprendieron a contar, valiéndose de la ayuda de sus dedos. Si hubiésemos sido creados con seis dedos en cada mano, muy probablemente la estructura mencionada sería de doce en doce.

Por eso es que se les asigna una importancia mayor, por lo significativo, a los números terminados en cero siendo que marcan un corte, cuando desde la aritmética son solo un número mas.

Hay una imagen que hace bastante me pasaron por mail y siempre quise colgar aquí, pero no me imaginaba bajo que pretexto. Entonces, siendo éste el post número 100, aprovecho para salirme un poco de lo formal (que a veces agobia) y solamente adosarla. Que cada quien saque sus conclusiones (o tome sus medidas) y le encuentre utilidad. Evidentemente hay quienes tienen tiempo de estudiar y tabular temas tan "curiosos"



Por supuesto que quienes reunimos los requisitos de ser argentinos, porteños e hinchas de Huracán somos todos del grupo colorado.

Saludos a todos

miércoles, agosto 15, 2007

Tres bellezas (I)

En líneas generales, los autos que más me gustan tienen que ver con la época de mi infancia.
No por el hecho de que yo haya sido infante, sino porque los diseños tenían su personalidad. Hoy día cuando converso con alguien de automovilismo (aunque siga siendo un fanático), suelo colocar como argumento que, en la actualidad, los Fórmula Uno son todos iguales. Si los pintamos a todos de blanco, después que alguien me diga cual es cual.
Hay muchos que fueron determinantes y, a riesgo de ser injusto, quiero hablar sobre tres Sport Prototipos que tuvieron aun alguna faceta en especial.
Este que menciono hoy también lo cité aquí, y fue mi primer amor.






El Matra Simca 650 era un producto de la época dorada de esta categoría, tuvo sus versiones de cola corta y larga (típica versión para correr en Le Mans) y también provocaba el deleite de los hinchas con algo de lo que me han hablado, pero que lamentablemente no disfruté. Su sonido.
Los motores de aquella época tenían un ronquido característico, en tanto que los Matra producían un sonido parejo y agudo. Me lo han descripto como un violín.

La foto corresponde a las 24 Horas de Le Mans de 1970 y quien lo conduce es el malogrado François Cevert.
El color azul es el que, de acuerdo con los códigos automovilisticos que se han manejado por años corresponde a los autos franceses. En otro momento voy a ser más extenso sobre el particular.
Y (mambo particular) recuerdo que cuando, siendo un pibe, veía en la revista Corsa fotos de esta máquina, el detalle que me causaba mayor agrado eran las ópticas y la boca de entrada de aire, como si fuesen los ojos y los labios del Matra.
Con respecto a esto último, en francés la palabra “auto” lleva artículo femenino. Ellos siempre dijeron que el auto es como una mujer, puede brindarle al hombre sensaciones perfectas e insospechadas. Y también dejarlo tirado en el momento menos pensado.
Saludos a todos

viernes, agosto 03, 2007

Metamorfosis

Hace veinte años:
Ir al gimnasio de Spinosa (por el barrio de Almagro) con mi amigo Fercho y hacer toda la rutina. A la vuelta refugiarse en una de las pizzerías de Boedo y engullir una grande de muzzarella cada uno, con gaseosa.

Anoche:
Ir al gimnasio Perfil, hacer toda la rutina. A la vuelta rallar cuatro zanahorias, un touch de aceite de oliva, una manzana y agua.

¿En qué me estaré convirtiendo?

miércoles, agosto 01, 2007

El baile de la gambeta

Cómo me gusta este tema de la Bersuit...

Por eso ahora vamo' a bailar,
para cambiar esta suerte.
Si sabemos gambetear
para ahuyentar la muerte.
Vamo' a bailar,
para cambiar esta suerte.
Si sabemos gambetear
para ahuyentar la muerte.

Y por que si,
porque sobran las bolas,
de matarla con el pecho
y no tirarla afuera.
Para jugar
de local en cualquier cancha,
aunque pongo el corazón
y vo' ponés la plancha.

Vamo' a bailar,
para cambiar esta suerte.
Si sabemos gambetear
para ahuyentar la muerte.
Vamo' a bailar,
para cambiar esta suerte.
Si sabemos gambetear
para ahuyentar la muerte.

Y, porque soy
de la escuela del Bocha,
voy con la fantasía
a la estrategia fría.
Y, si no hay copa,
que haya cope para la gente,
que salta sobre el dolor
y nace nuevamente...

¡Vamo'!..

Y si me voy,
así como de repente,
es como un viaje más
para el que viaja siempre.
Si he de morir,
no quiero como la oveja,
que cuando no da más lana
el amo la degüella.

Vamo' a bailar,
para cambiar esta suerte.
Si sabemos gambetear
para ahuyentar la muerte.
Vamo' a bailar,
para cambiar esta suerte.
Si sabemos gambetear
para ahuyentar la muerte.

Tomala vos, dámela a mí,
si te quedas... ¿por qué no venis?
Movela como sea,
que ya llegó la hora
del baile de la gambeta.

Para cambiar de suerte
Fantaseo una jugada
Hay que ahuyentar la muerte
con la pelota encendida.
Para cambiar de suerte
Lleva el alma de una queja
Hay que ahuyentar la muerte
Y el cuero es pura vida.
Para cambiar de suerte
Si la suerte ya está echada
Hay que ahuyentar la muerte.
Y es el final del partido,
Para cambiar de suerte
Meto un gol de corazón
Hay que ahuyentar la muerte
Para gritarle al olvido
Para cambiar de suerte

Vamo' a bailar,
para cambiar esta suerte.
Si sabemos gambetear
para ahuyentar la muerte.
Vamo' a bailar,
para cambiar esta suerte.
Si sabemos gambetear
para ahuyentar la muerte.

Creo que más allá del ritmo, la sangre que le ponen, etc, hay un verso que me resulta determinante.
Y porque sí, porque sobran las bolas, de matarla con el pecho y no tirarla afuera.
Cada vez que lo escucho se me eriza la piel.
Quien la para con el pecho, no solo se hace cargo, sino que se anima a salir jugando. No se la saca de encima, la pone contra el piso, la duerme y comienza a hacer él su propio camino.
Ese camino podrá salir bien o mal, pero es el de él. Habrá que eludir marcadores, tal vez tengamos cancha barrosa o el césped mas verde.
Quizá se escuche algún ¡pasala!
Pero en algunas instancias de la vida, creo que conviene animarse a ser morfón.
Obviamente no estoy hablando de fútbol.
Saludos a todos

domingo, julio 29, 2007

Roger Williamson

Hoy hace 34 años fué el día mas negro en la historia de la Fórmula Uno.

Alguna vez mencioné que, entre los logros que debían reconocérsele al Lole, estaba el haber corrido en la máxima categoría en una época en la que morían uno o dos pilotos por año. Aquellos autos no perdonaban errores, los circuitos tenían algunas falencias que hoy nos parecerían inconcebibles (por ejemplo François Cevert en 1973 y Helmut Koinigg en 1974 murieron decapitados por guard-rails defectuosos) y hasta los auxiliares de pista carecían del equipamiento y entrenamiento necesarios.

Williamson era un piloto inglés, de Leicester, que se había destacado en categorías menores y trabajosamente llegó a competir en Fórmula Uno. Su debut se produjo con un March 731 en el Gran Premio de Inglaterra de 1973, que se disputó en Silverstone. Quedó involucrado en el accidente múltiple que generó Jody Scheckter al iniciarse la segunda vuelta, de modo que apenas alcanzó a dar un giro en esa carrera.

El Gran Premio siguiente sería el de Holanda, en el circuito de Zandvoort, el 29 de Julio de 1973.

En la octava vuelta el reventón de uno de los neumáticos delanteros provocó que el March golpease contra uno de los paredones del costado de la pista y volcase. En esa posición atravezó la cinta asfáltica recorriendo algunos metros mas, se detuvo y empezó a arder.

Detrás de Williamson, con otro March circulaba el también inglés David Purley (amigo personal de Wiliamson) quien al ver el accidente detuvo su auto y corrió hacia donde estaba el accidentado. Hasta ese momento no todo el auto de Roger había tomado fuego y un par de auxiliares de pista también llegaron al lugar.

Williamson estaba perfectamente consciente dentro de su auto y, según declaró durante años Purley, le gritaba que lo salvase. Ante la inacción de los auxiliares, Purley mismo trataba de dar vuelta el March y de apagar el fuego con uno de los extintores mientras los que deberían haber tratado de salvar a Roger intentaban alejarlo de las llamas. Si observan el video podrán ver cuatro inútiles que miraban. Esos eran los encargados de la seguridad.

Ningún otro piloto se detuvo. Luego adujeron que no se les avisó (lo cual es cierto) y que la imagen daba la sensación que el accidentado era Purley y que, habiendo salido de su auto, trataba de apagarlo (lo cual es probable).

Williamson murió por asfixia, naturalmente también se quemó, pero de haber contado con una mínima ayuda se podría haber salvado sin inconvenientes. David Purley por su actitud recibió dieciseis premios y medallas de toda clase en varios lugares del mundo.

En 2003, cuando se cumplieron treinta años, me comuniqué con el Leicester Mercury para conocer los homenajes que, sin dudas, le iban a hacer. Los ingleses agradecieron el interés, me comentaron por mail que ese día se inauguraría en Donington una estatua de Roger con la presencia de su hermana, Barbara Upton y me enviaron un ejemplar del diario a mi casa.

Vaya entonces para un muy buen piloto este sencillo homenaje.

Saludos a todos

domingo, julio 22, 2007

Son gustos

Estemmm... aun a riesgo de aburrirlos con este tema tan repetitivo en los últimos tiempos, no se dan una idea de la nevada que está cayendo.

Tal vez me gusta tanto porque hasta el 2002, yo ya conocía la nieve, pero nunca había visto nevar, y siendo este mi sexto invierno en Tierra del Fuego, creo que es en el que más nevadas disfruté. Río Grande no es una ciudad donde nieva con mucha frecuencia, en Ushuaia y Tolhuin la situación es diferente. Allí siempre la tienen en mayor cantidad.

El detalle interesante del día de hoy fue que a eso de las 05:00 estaba lloviendo como si fuera la última vez (de hecho me despertó la lluvia) y a las 09:30, cuando salí de mi casa rumbo a la Iglesia, la ciudad era todo charcos, hielo lavado y barro (un asquete).

Luego, al regresar, me encuentro con que, en apenas una hora, ya había caído la suficiente cantidad de nieve como para dejar las veredas blancas. Entonces antes de ir para casa resultaba necesario, imprescindible diría, pasar por la panadería a gestionarme unas facturitas.

El camino de regreso lo hice a pie, sintiendo la nieve en la cabeza y el sonido tan característico del crujido al pisar la nieve fresca, no soplaba viento y los copos eran enormes, incluso en un momento, un copito se me estacionó un instante en la punta de la nariz, antes de seguir su camino hacia abajo.

Una vez en casa, las facturas acompañadas de un café batido con Coffee Mate, un whisky, y Campeones en la radio, todo eso observando por la ventana.

Luego de cambiarme quise volver a caminar bajo la nieve hacia la zona céntrica, que es donde me encuentro ahora. Mientras lo hacía y observaba cómo la nieve había cambiado la imagen de todos los lugares que antes aparecían tan poco estimulantes, recordé algo que en su momento alguien me enseñó.

Andrés - me dijo - La nieve es como el amor. Los defectos y los problemas siguen estando, pero los cubre, los unifica bajo un manto. Sabés que existen, pero el recubrimiento es tan agradable, que ni te importa.

Mañana nos vemos, voy a seguir caminando otro rato porque (no recuerdo si ya les dije) no se dan una idea de la nevada que está cayendo.

Saludos a todos

viernes, julio 20, 2007

Día del Amigo

Podemos decir que estamos frente a un legítimo invento argentino, mas allá que en la actualidad sea festejado en varios países.
El Día del Amigo quedó instituido a través de un compatriota nuestro, el Dr. Enrique Ernesto Febbraro el 20 de Julio de 1969, día en que el hombre llegó a la luna. Dato curioso, siendo que hasta el presente hay quienes desconfían que ese alunizaje sea real.
Para ilustrar el sentimiento que genera la amistad, aquí hay un texto de un grande. Aunque el eje de la historia sea sobre otro tema, en el fondo trata sobre lo que una barra de amigos puede hacer, o al menos intentar. Alejandro Dolina encuentra las palabras para definirlo.
Si se trata de un amigo, ¿Quién de nosotros no intentó revocar injusticias, detener el tiempo o abolir la muerte?
En “Crónicas del Ángel Gris”, que es el libro donde se inserta ese cuento, lo debo haber leído unas cien veces, creo que nunca llegué hasta la quinta línea sin tener los ojos húmedos.
A los bloggeros amigos de este sitio y de quien suscribe, un excelente día para todos.

jueves, julio 19, 2007

Hasta siempre, Negro

La imagen está tomada de su web.
Le acompañan sus dos personajes principales. Don Inodoro Pereyra y Boogie, el aceitoso. Con el infaltable Mendieta echado bajo la mesa.
Era tan grande, que dejó de hacer a Boogie porque, según él, el personaje ya estaba agotado. Ergo, no robaba con sus creaciones.
Cómo estará Rosario hoy...
Roberto Fontanarrosa no era solo humor gráfico, sus cuentos también eran impagables.
Alguna vez comentó que lo que prefería escuchar de un lector suyo era "me cagué de risa con tus cuentos".
Negro, en mi caso siempre fué así, además de todo lo que me hiciste pensar. Dios te bendiga.

Descripción

Respondiendo a la invitación de ani. a describirme en esta forma curiosa, van las respuestas a las preguntas. En aquellos casos en donde no se me ocurría nada, no quise responder porque sí, lo dejé en blanco.

Si fuera un mes: Ninguno en especial
Si fuera un día de la semana: Ninguno en especial
Si fuera un planeta: Júpiter
Si fuera una hora del día: las 07:00
Si fuera una bebida: Cerveza, negra y artesanal
Si fuera un instrumento musical: Banjo
Si fuera una fruta: Ninguna en especial
Si fuera un sabor: Dulce
Si fuera un postre: El criollo queso & dulce (de batata)
Si fuera una comida: Tallarines con aceite de oliva y queso rallado
Si fuera una parte del cuerpo: Ninguna en especial
Si fuera una canción: Difícil, pero vamos con “Tirá para arriba”
Si fuera una asignatura: Historia
Si fuera un deporte: Automovilismo
Si fuera un número: 7 (por una cuestión estética)
Si fuera una edad: Ninguna en especial)
Si fuera un color: Rojo (sanguíneo como la Ferrari)
Si fuera una ciudad: Capital Federal
Si fuera una película: Rescatando al soldado Ryan
Si fuera un actor/actriz: Sir Lawrence Olivier
Si fuera una carrera profesional: Arquitectura
Si fuera un país: Argentina
Si fuera un invento: Ninguno en especial
Si fuera un sentimiento: Nostalgia
Si fuera una virtud: Sabiduría
Si fuera un defecto: Soberbia
Si fuera un personaje histórico: Alejandro Magno
Si fuera un artista/banda musical: Queen
Si fuera una obra de arte: La ciudad de Brujas
Si fuera un libro: Yo Claudio (Robert Graves)

Pequeña aclaración: El número 7 me gusta con el tramo descendente levemente curvo y sin ese espantoso palito horizontal que algunos indoctos le agregan a media altura. Del mismo modo, tanto el 6 como el 9 son números que, dada su pobreza estética, deberían ser rediseñados. Por último, el 1 (sin el aditamento superior ni el inferior, o sea, solo una línea descendente) es la perfecta expresión del minimalismo.

Los arquitectos somos así... aguantenselá.

domingo, julio 15, 2007

No darse cuenta

Este post incluye (creo que por vez primera en la historia del blog) lenguaje soez. Aunque no por las palabras en sí, sino por cómo fueron utilizadas.

Hace unos minutos venía caminando hacia el centro de la ciudad. Delante de mi y a unos treinta metros se desplazaba en la misma dirección una pareja con dos criaturas. Se trataba de dos niñas que no superaban los cuatro años.

Al estar caminando en la vereda de una plaza, una de las dos niñas salió disparada hacia los juegos, al llegar a la contención de hormigón que los rodea se trepó y se quedó sentada allí. Desde ese lugar miró hacia los adultos. Uno de ellos (el varón) abrió el diálogo a los gritos.

- ¡¡La reputa que te parió, pelotuda!!
- ¿¿No ves que hay nieve, la concha de tu madre??
- ¡¡Sabés bién lo que no tenés que hacer!!

El otro adulto (la mujer) intentaba traducir a lenguaje materno:

- Hay nieve, mi amor, te manchás.

Se desviaron hacia donde estaba la nena, en ese momento, yo ya había llegado hasta el lugar y los superaba. Cuando les había sacado unos veinte metros escuché mas gritos y el llanto de una criatura.

Desconozco quienes serían, si esos dos adultos eran los padres, o solo uno de ellos. No soy quien para juzgar a nadie, pero hay cosas que no se hacen.

Qué tendrás adentro del cuore, pedazo de tarado, para hablarle así a una criatura. Evidentemente sos vos el que no sabe qué es lo que no tiene que hacer.

Me acordé que hace unos días fuí a dejar a unas cosas que mis nenas me habían pedido les consiga, llegué a donde viven y, como había nevado, me pidieron "vamos afuera a hacer una guerra de nieve".

Realmente estaba fundido, pero bueno, eran unos minutos y lo íbamos a pasar bien. De modo que salimos los tres a la calle y nos agarramos a bolazos de nieve, la única condición fue no gritar, eran pasadas las 22:00, las mías ya tienen 12 y 14 y los vecinos de esa vivienda no tienen porqué soportarnos.

Hay cosas que, o se disfrutan y aprovechan en el momento, o se pasa la oportunidad y no sabemos si vuelve. Este imbécil que observé hoy está desaprovechando un momento tan irrepetible, como es el verte reflejado en los ojos de una nena de unos cuatro años. Y que esos ojos te miren, te abarquen y te desborden.

jueves, julio 12, 2007

Chorrillos

La planta petrolera donde trabajo se encuentra (como todas en Tierra del Fuego) enclavada en una estancia. Alguna vez comenté que permanentemente nos cruzamos en los caminos con guanacos, lobitos, vacas y ovejas. Estos dos últimos grupos, en lo que al estanciero se refiere, tienen mas derechos que nosotros.

Pero un detalle de la zona son los chorrillos que, pese a su nombre, no son pequeños ladrones sino angostos cursos de agua. En esta época suelen congelarse y, en un momento de la pasada semana, mientras nos desplazábamos con mi jefe cruzamos un chorrillo.

Pará, pará, que quiero sacar una foto - Le pedí




Así que, aquí se observa un chorrillo congelado. Durante el verano es un curso de agua, pero ahora se trata de una pista de patinaje.

viernes, julio 06, 2007

Un año

Ese lapso es el que tarda nuestro planeta en dar una vuelta completa en torno al sol.

Si ahora hago un pequeño racconto de lo que ocurrió en ese periodo (en cuanto a temas que me involucran de una u otra forma), es interesante la cantidad y variedad.

Hace un año el Globo estaba en el Nacional B. Hoy ya ascendimos a Primera División.

Hace un año trabajaba en una oficina, hoy en otra a 8 km.

Hace un año llevaba en el dedo anular de mi mano izquierda una alianza matrimonial, hoy ya no.

En estos últimos 365 días moré en cuatro lugares diferentes.

Hace un año no estaba estudiando (y sentía una cierta nostalgia por hacerlo). Hoy despunto el vicio con el portugués.

Hace un año me afeitaba cada dos/tres días. Hoy luzco una barba rojiza (que por ahora la mantengo).

Hace un año solía leer blogs hasta que el 06 de Julio de 2006, para poder comentar sin ser anónimo, decidí armar éste. Cierta vez comenté que el nombre surgió de algo natural en mí, que es ir a menos en temas que me son desconocidos.

Hace un año no conocía de la existencia de ninguno de aquellos que han pasado por aquí. Hoy, aparte del contacto por el blog, he chateado, reído y hablado por teléfono con algunos, Participando, incluso a la distancia, con ellos de distintos momentos, como algunos cumpleaños, la reunión que se hizo en San Pedro o el brindis por Nacho. A todos, muchas gracias por compartir tantos momentos conmigo.

Esto no es sencillo entra en su segundo año. Veremos qué trae. Por ahora, saludos a todos.

miércoles, junio 27, 2007

Una vuelta por la ciudad

El pasado domingo en Tierra del Fuego tuvimos el balotagge en nuestras elecciones para Gobernador. Río Grande se encontraba nevada, de modo que al ir a sufragar aproveché para una caminata por la ciudad. Caminar sobre la nieve es muy agradable, solo hay que tener cuidado. Al recordar el pedido de algunos de los bloggers amigos de colocar mas imágenes de la ciudad, aproveché para tomar unas pocas fotos e ilustrar cómo se ven algunos sitios.


Mas o menos, las calles se encontraban de la misma forma. Como la nevada ya había acontecido dos días atrás, en la mayoría de las veredas había mas hielo que nieve, de modo que era mas seguro caminar por la calle.


Esta es una plaza que se utiliza para el campeonato de fútbol de la ciudad. La construcción que se observa sobre márgen izquierdo es el gimnasio donde concurro habitualmente. El comercio que se encuentra en la esquina y cuya planta baja es de color verde, es una de las dos mejores pizzerías de esta ciudad (son hinchas de Chicago, no andan bien por estos días).


El Bv. Belgrano es uno de los principales de la ciudad. La construcción ubicada sobre la izquerda es uno de los dos polideportivos de la ciudad. Obsérvese la bandera del centro de la foto.


Y aquí es la intersección entre el Bv. Belgrano y el Bv. San Martín, la bandera es la misma de la foto anterior.


Plaza principal de la ciudad, la torre que se observa por detrás es conocida como la "torre de agua", que ya no está en uso. La noche anterior había caído una tenue lluvia y eso enjuagó los árboles. De todas formas, aquí no suele acumularse la nieve sobre los pinos. El viento los limpia enseguida.
Obviamente no hay nadie. Esta es la imagen habitual de una plaza en una ciudad del interior, en un domingo a las 11:30 de la mañana.



Este es el final del Bv. Belgrano. La foto la tomé parado sobre la playa y de espaldas al mar, que habrá estado a unos 200 m.


Detalle de una estalactita de hielo en una vivienda. En "Duro de Matar 2" Bruce Willis utiliza una similar como puñal.
Estas fotos fueron tomadas entre las 10:30 y las 12:00 del domingo. Luego la temperatura empezó a subir (con que supere los 2°C es suficiente) y empezó a deshielar. A las 14:00 la ciudad era otra, el hielo lavado hace que uno tenga que caminar arrastrando los pies y buscando los restos de nieve para pisar en firme, parece complicado, pero siempre que no nos rompamos la crisma contra el suelo, es divertido.
Saludos a todos

domingo, junio 24, 2007

24 de Junio

No sos mas que un día, como los restantes que componen el año.
Durás lo mismo, no tenés mayores misterios.
Por muchos años eras un día especial, al ser tanto el cumpleaños de Don Juan Manuel Fangio, como también el aniversario de cuando Carlos Gardel empezó a cantar cada día mejor.
Pero después, empezaste a ser "el" día.
Y era el otro cumpleaños que, junto con el mío, esperaba.
Hoy quisiera tener la posibilidad de no vivirte, de acostarme el 23 y despertarme el 25.
De borrarte del calendario.
Hasta me llevaste a un segundo plano el ascenso del Globo...
Ojalá, alguna vez seas solo una anécdota para mí. Una fecha que seguirá siendo puntual por lo que ha significado, pero parte de un pasado.
¿Podrá ser posible que un día lo seas?
¿Podré lograr que vuelvas a ser solo un día mas?

jueves, junio 21, 2007

Bisagra

Hoy comienza el invierno. Llegamos al día con menor duración de la presencia del sol. Aquí en Río Grande el sol salió 09:50 y se va a poner 17:15

A partir de mañana, los días van a empezar a tener un protagonismo del sol imperceptíblemente mayor cada día.

Alguna vez comenté acerca de este lugar, que me encanta el frío, pero que no soporto la oscuridad. Me abruma salir de mi casa de noche y volver de noche. Pero a partir de hoy esa situación cambia. Ya mañana el sol va a estar un par de minutos más conmigo.

Está cayendo una nevada muy suave, y para Araña (quien me ha solicitado alguna vez le envíe un poco de nieve en una bolsita) va esta imagen que acabo de tomar. No será lo mismo in situ pero bueh, es lo que hay.


Saludos

lunes, junio 18, 2007

Aromas

Los recuerdos tienen que ver con muchas clases de sensaciones. Solemos recordar imágenes, sonidos, texturas, de todo un poco. También aromas.

La pasada semana charlaba por teléfono con una prima, y en ese momento me vino a la mente el recuerdo de un aroma de mi infancia.
Los abuelos paternos de ella (tíos abuelos míos) vivían en una casa sobre la calle Humberto I, que yo acostumbraba visitar, y que durante los inviernos tenía una característica, dado que ellos usaban una estufita portátil a kerosene, y para que el olor del combustible no fuese dominante solían colocarle trozos de cáscaras de naranja encima, que al tostarse con la estufa desprendía un aroma dulzón e inconfundible. Mientras hablaba con mi prima y también al escribirlo ahora me parece verlos y recordar ese aroma.

También un aroma especial envolvía el momento de las vacaciones. Cuando íbamos hacia la costa por la Ruta 2, la regla era parar en el Atalaya (aproximadamente Km. 100 de esa ruta) a desayunar. En el momento de ingresar al lugar, el aroma a café y a las medialunas (leit motiv de esa parada) era, para definirlo de alguna forma, la bienvenida a las vacaciones.

Debo reconocer que, aun cuando estoy hablando sobre aromas, para los perfumes soy un desastre. Para mí son todos iguales (solo con una excepción) y cuando regalaba algún perfume, lo que hacía era elegir el envase que mas me gustaba. Las últimas veces que lo hice, por lo menos me acompañaron mis hijas, que tienen un poco mas de olfato que yo. Alguna vez me han reprochado el no reconocer un perfume que yo obsequié...
Pero como comenté, hay una sola excepción, y también está ligada a mi infancia. Creo que lo definiría como "el aroma de las mañanas".
Cuando yo iba a la primaria, mis padres se levantaban antes que yo, y para cuando me despertaban a mi, mi papá ya se había afeitado. Durante varios años, hasta que por un tema alérgico la tuvo que dejar, él utilizaba como loción para después de afeitarse el Old Spice. Y al despertar, casi, casi, era el primer aroma del día. Hoy tengo dos perfumes, un Azzaro que me han regalado y que me es imposible identificar (si un tipo está al lado mío con el mismo perfume, no me doy cuenta) y un Old Spice. De mas está decir que cuando lo destapo para utilizarlo, vuelvo a tener siete años, viene mi viejo a despertarme, de fondo escucho Radio Rivadavia con "El club de barbas" y me tengo que apurar para vestirme y que me lleven en el 126 a mi segundo grado en el Esteban Echeverría de San Juan y Bdo. de Irigoyen.

Y otro aroma inolvidable para mi, lo pude sentir y guardar en mi memoria el 12 de Abril de 1981. Ese día pude estar in situ por única vez hasta el día de hoy en un Gran Premio de Fórmula Uno.
Cuando llegamos con mi papá al Autódromo, los autos todavía estaban en boxes, luego de un rato los llevaron hacia la pista y allí quedaron a la espera de la hora de la carrera.
En el momento de la largada, con un ruido ensordecedor (música para mis oídos), el Lole en su Williams, todos de pie y a los gritos, los autos arrancaron para la vuelta previa, y al hacerlo, el aroma a caucho quemado que invadió toda la recta principal se me grabó para siempre.

Saludos

jueves, junio 14, 2007

Hay que poner

En este momento estoy en mi trailer-oficina, ya es noche cerrada por esta zona. Hay documentación que presentar para una auditoría y eso amerita quedarse acá un rato mas.
Está sonando La Vela Puerca con este tema que transcribo, no solo me gusta porque se integra una estilo de murga uruguaya (musicalmente hablando, una de mis debilidades) sino por la letra. Lo tengo al taco en mi compu. Y también cantándolo. Fuerte, bien fuerte.

José Sabía que no puede ser
Que esos amores no pueden durar
Y que la vida es así
Que te da sólo pa´ quitarte
Y así arrancó para algún callejón
Mirando nada, escuchando un adiós
Adiós a todo placer
Que te saque de la amargura
El mostrador ya no aguantaba más
De codo un callo y de pie por la fe
Que tiene el que se cayó
Para levantarse de nuevo
Ya no había letras pa´ su caminar
Amanecía y la feria otra vez
Buscándole su lugar
Para quien se la juega entero
Y sin embargo levantó
Copas y copas al dolor
Al dolor de seguir vivo
Que es lo bueno que tiene el dolor
Y también al placer de ganar y perder
Cuando todo parece jodido es cuando hay que poner
El día se iba y con él su penar
Ya taba listo pa´ verla volar
"Que no se vaya a caer"
Pensaba cuando cerraba el puesto
Y así arranco para algún callejón
Mirando nada, escuchando un adiós
El amor sabe durar
Lo que dura en llorar un muerto
Ya se olvidó de lo lindo que fue
Ya se olvidó y no se va a acordar más
Era feliz sin amor
Pensaba y le caía una gota
No se me quede, José, por favor
Alguna vuelta le vamo´ a encontrar
Y déjese de pensar
Que la música es una nota
Y con orgullo levantó
copas y copas al dolor
Al dolor de seguir vivo
Que es lo bueno que tiene el dolor
Y también al placer de ganar y perder
Cuando todo parece jodido es cuando hay que poner
Si todo parece jodido es cuando hay que poner

Esa última frase es para grabársela bien hondo.

Saludos

lunes, junio 11, 2007

La primera no se olvida

A veces hay oportunidades en las que la frase "quién me quita lo bailado" adquiere un significado profundo.

Son esos momentos en los que los recuerdos salen a flote nuevamente, que aquellas sensaciones vuelven a ser.

Es ese instante en que la piel se eriza nuevamente.

Esto es porque ayer te vi. Te vi pasar, la misma belleza, se nota que quien te disfruta te cuida.

En aquella época yo te observaba ir y venir, me moría de deseo. Pero a mí no me correspondías, me estabas vedada. Hasta que se presentó la oportunidad, y decidí no desaprovecharla. Era ahora o nunca, encaré sabiendo que el "no" ya lo tenía, por lo tanto no había nada que perder. Pero fué un si.

Allí estuvimos, vos y yo.

Al verte recordé cada instante que tuve la fortuna de estar en tu cálido interior. Y yo que creía que era quien te indicaba qué hacer… pobre iluso. Vos me llevaste por donde quisiste, hiciste que recorriera caminos que me eran inexplorados. Lograste hacerme sentir tan bien, tan seguro, tan potente.

Luego hubieron otras, varias. Pero no había punto de comparación, jamás encontré ninguna que se te asemeje.

Muchas veces me pregunto, cuando estoy dentro de otra y comparo, si me convino debutar con la mejor.

Un tiempo después, la empresa decidió deshacerse de vos, cuando llegó tu reemplazante la miré y por supuesto, la juventud le favorecía. Pero no era lo mismo. Aun cuando no la conocía ya percibía que todo cuando pudiese ofrecerme no sería lo mismo.

Por eso, permítanme un pequeño consejo. A quienes no hayan todavía manejado una 4x4, que la primera no sea una Nissan Patrol. Garantizo que luego no habrá ninguna igual.


Si. Me seguís volviendo loco

miércoles, junio 06, 2007

Ocho confesiones

Desde Rosario, Araña me seleccionó (junto con otros siete bloggeros) para lo siguiente:

1. Cada jugador cuenta ocho cosas de sí mismo
2. Además de las ocho cosas tiene que escribir en su blog las reglas.
3. Por último tiene que seleccionar a otras ocho personas y escribir sus nombres/blog.
4. Por supuesto, no hay que olvidar dejarles un comentario acerca de que han sido seleccionadas para este juego.

Y aquí vamos

1) Soy un porteño insufrible. Mi respuesta habitual a la pregunta ¿así que vos venís de Buenos Aires? es (con una semisonrisa condescendiente) nooo, de Capital. Desde que vivo en Tierra del Fuego y me hicieron notar el acento que tenemos, o sea nuestro yeismo y el arrastre de las eses, reconozco que lo acentué.
2) No soy sociable, para nada. Y Capital es perfecta para esa característica, pero aquí, en una ciudad de 60.000 habitantes, se complica el no querer encontrarse con nadie.
3) Jamás (y es algo que estoy tratando con mi psico) pensé en algo para mí. Siempre todo "en función de"
4) Siempre evito el conflicto, todo cuanto haya que ceder será cedido en beneficio de esa premisa, por eso es que no discuto nunca. Si el otro es el que sabe (o yo así lo interpreto) pues no discuto, y si yo soy el que sabe (o yo así me lo creo) pues tampoco discuto. Así me fué.
5) Siempre voy a menos. Mi autoestima (aun para las cosas mas sencillas) puede medirse en nanogramos.
6) Soy muy asqueroso con mis manos. Solamente como con cubiertos o a lo sumo con servilletas. Es habitual que en alguna reunión donde el menú sean pizzas y empanadas, todos estén comiendo a mano desnuda y yo con plato y cubiertos.
7) No me gustan las películas o novelas románticas, prefiero lo histórico y si es sobre guerras, mejor.
8) Con la música soy muy amplio. Salvo cumbia, escucho de todo. Y las variaciones pueden ser rarísimas, cuando yo selecciono puedo empezar con Los Chalchaleros, de allí pasar a AC DC, después Men at Work, un toque de murga uruguaya y seguimos con Queen (por poner algunos ejemplos)


Puff... veo que en algunos puntos me di con un fierro, pero bueno, lo escrito escrito está y no se modifica. Ahora corresponde el designar a ocho que, si así lo desean, tomen la posta.


Es la parte fea, porque eligiendo a unos voy a ser injusto con otros.


Vamos a ver si Jes; Plumetti; Dolly; Laurabaires; Lucy; Alicia R.; Sandro & Luciano siguen con este asunto.


Saludos

miércoles, mayo 30, 2007

Amanece, que no es poco

En los últimos dos días hizo un frío... teníamos por la mañana -10°C y una térmica de -15°C, aproximadamente. Hoy, ya con una temperatura entre 0 y -3, es otro cantar.

Plagio el título de una película española, para mostrarles la salida del sol en Tierra del Fuego. La foto está tomada desde la puerta de mi trailer-oficina, ayer a eso de las 09:20. Como siempre, la imagen no lo refleja todo. Falta el aire fresco en el rostro y los sonidos tanto del viento como de las pisadas sobre la capa de escarcha


Saludos

martes, mayo 22, 2007

Pequeña descripción

En este momento es noche cerrada por esta zona.
Delante de mi escritorio hay una ventana por la cual pueden verse (a unos cien metros) las oficinas. Detras de ellas se observa la maraña de caños y torres que corresponde a la planta petrolera, el comedor sobre la izquierda y hacia la derecha y a lo lejos, la antorcha de quema. Elemento alto como el obelisco, del que surge una llamarada en forma permanente. La noche hace que el fuego parezca de mayor brillo y tamaño.
Cuando comience a salir el sol, enseguida se va a empezar a reflejar su brillo en el acero de las torres separadoras de gases.
Sobre el escritorio, una montón de cosas. Jamás lo tengo ordenado.
En mi compu suena "El detalle" de La Mississippi, la cafetera está terminando de llenar su recipiente, y el olorcito a café invade el trailer.
No está nada mal. Que tengan todos un buen día.

jueves, mayo 17, 2007

Apuntes sobre el frío

Hay algunas cosas bastante pintorescas que tiene el frío por estos lares. Una de ellas es la presencia de escarcha.
Anoche volvía hacia mi casa y había empezado a caer la escarcha temprano. De modo que se observaba el siguiente panorama, que voy a tratar de describir fielmente.
Como primera medida, caminar sobre escarcha es caminar sobre hielo, de modo que hay que hacerlo con el debido cuidado para no resbalarse. No es una pista de patinaje, pero uno enseguida se da cuenta que el calzado no tiene el grip de siempre.
La presencia de la escarcha sobre la vereda y el pavimento hace que, visualmente, parezca que brillan. Imaginen centerares de cristalitos que reflejan el alumbrado público, si la noche está despejada se observa mucho mejor.
Del mismo modo ocurre con los autos. En aquellos que están estacionados se comienza a ver una capa brillante sobre ellos, que pierde su brillo y se transforma en blanca cuando comienza el día.
Otro tema curioso es la relación entre hielo y barro. Se observa en la ciudad, pero más en el campo.
Es habitual que al caer la noche, las bajas temperaturas junto con la ausencia del sol generen el congelamiento de cuanto charco o zona húmeda exista. Entonces a la mañana siguiente se observan los huellones de las camionetas (que fueron dejados el día anterior) pero que se encuentran duros como el cemento. Uno camina por el campo a la mañana temprano y parece que fuera sobre la vereda.
Pero luego el sol comienza a calentar, y en cuestión de una hora, lo que antes estaba congelado comienza a ablandarse y a transformarse en un barro denso que se adhiere a las botas, a las cubiertas de los vehículos y mancha todo lo manchable.
Y la presencia del hielo también genera situaciones interesantes. Hace un par de años me encontraba con un supervisor de obras tomando unas medidas para un oleoducto que teníamos que construir. Estábamos en el campo a unos 70 km. al norte de la oficina, o sea a 150 km. de la ciudad, por lo tanto en medio de la nada.
Era pleno invierno y los espejos de hielo tenían bastante extensión. Para ir a un determinado lugar a tomar un punto, teníamos que atravezar caminando uno de estos espejos, por lo tanto, dejamos la camioneta a la vera de la ruta y nos pusimos en marcha. A medida que avanzábamos, notaba que el pasto desaparecía, por lo tanto el hielo ya tenía un espesor respetable de tal vez unos 15 cm. También en algunas partes era mas oscuro que en otras, de modo que no era todo hielo lo que pisábamos, debajo había agua.
Habremos avanzado unos treinta metros en esa pista de hielo (caminando muuuuy despacio) cuando el hielo empezó a crujir.
El supervisor me miró y me dijo "Arquitecto, si se rompe nos mojamos con agua helada" de acuerdo con la profundidad que tuvieramos debajo estaba la posibilidad que se nos meta el agua en las botas (y eso considerando que solo caigamos de pie, sin resbalarnos), nada recomendable a esas temperaturas. Entonces, tomamos la medida hasta ahí y tan despacio como llegamos nos dimos media vuelta y nos fuimos. Con el hielo crujiendo.
En otra oportunidad, también en el medio del campo, me agarró el deshielo. Junto con mi jefe fuimos a tomar otros puntos (con un GPS de mano como los que he mencionado en otra oportunidad) y esta vez lo que había que cruzar caminando no era hielo sino barro congelado.
Habré de decir en mi favor que en el lugar se veían huellas de ovejas, y vacas, de modo que otros seres vivos habían cruzado antes que nosotros. Fue así que empezamos a caminar. No recuerdo bien, pero creo que serían unos 50 metros a atravezar.
No habíamos llegado a la mitad, que mi jefe me dice "vamos que no llegamos" resulta ser que ya se estaba ablandando todo y, como mencioné, el barro se adhería al calzado, para colmo se trataba de una sustancia arcillosa muy espesa de modo que, los últimos 10 metros los hice sujetándome las botas para que no queden adheridas al barro que me las succionaba cuando intentaba levantar el pie y con mi jefe tirando de mí tratando de no caerse (creo que porque no podía contener la risa).
Buscamos otro lugar para volver a la ruta, pero el retorno fue igual de penoso, tanto mi calzado como el pantalón quedó impregnado hasta arriba de los tobillos en ese barro viscoso que (como si algo faltara) olía tan mal, que volvimos a la planta con las ventanillas de la camioneta bajas, a pesar del invierno.
Una vez que llegamos me dieron otro par de botas, un térmico para que pudiera quitarme el pantalón y me adjudicaron el mote de "pie negro" que me acompaña hasta el día de hoy.

lunes, mayo 14, 2007

Sobre el arte poético

Me reconozco un lector razonablemente amplio. Si bien tengo, al igual que cualquiera, mis preferencias, si dispongo del tiempo suelo leer todo cuanto se me pone al alcance. Pero (siempre lo hay) tengo una deficiencia en esa costumbre de la lectura, y se trata de la poesía.
Carezco de afinidad hacia el arte poético, es mas, a veces muchas cosas se me escapan porque intento darle una vuelta mas a la que el autor intentó expresar en sus versos.
Hubieron varias métricas para la disciplina poética, (Pareado; Terceto; Tercerilla; Cuarteto; Redondilla; Quinteto; Sextilla; Octavillas; Soneto y varias mas). No todos los poemas hablan de grandes gestas, también en su momento la poesía versaba sobre lo cotidiano. Podría decirse que en la Europa de los siglos XV, XVI y XVII era la forma en la que se transmitían las noticias. Versificadas y reproducidas de boca en boca.
Pongamos un ejemplo en esta Redondilla del Conde de Villamediana, que habla de un tal Vergel a quien, evidentemente, su esposa le había puesto unos cuernos dignos de exposición.

¡Qué galán que entró Vergel
con cintillo de diamantes!
Diamantes que fueron antes
de amantes de su mujer.

Así, con esa simpleza (pero con esa belleza) se comentaban los asuntos públicos y privados.
Hubieron muchos poetas por esas épocas. Cada uno fué admirado y odiado por sus obras. No faltaron los duelos por honras mancilladas a través de los versos. De hecho, el mencionado Conde de Villamediana murió asesinado, y no se supo por quién.
Otro de estos artistas de la pluma fué Don Francisco de Quevedo y Villegas.
Alguna vez, hace bastantes años y en otra época de mi vida, me topé con estos versos de Quevedo, y si bien no los había olvidado, al volverlos a ver hoy citados en otro libro recordé con una sonrisa aquellos tiempos.

Amor constante más allá de la muerte

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.


Alguna vez el historiador español Carlos Fisas, refirió al último verso como equivalente a cien tratados sobre el amor. Y no le erró ni un centímetro.
Seguiremos con los temas históricos, pero también vamos a empezar a ampliar el rango de lecturas. El hecho de leer solo por el placer de hacerlo, amerita el descubrir nuevos horizontes.

jueves, mayo 10, 2007

Aparecer de la nada

Hace aproximadamente dos meses iba caminando por una de las avenidas de la ciudad, me dirigía hacia la zona céntrica.
En la vereda estaban dos criaturas jugando en un triciclo, una era mayor que la otra, pero ambas lo suficientemente pequeñas para estar las dos sentadas y compartirlo.
Mientras yo me acercaba al lugar donde estaban, noto que quien era el mayor de los dos comienza a observarme (a pesar que al yo llevar lentes oscuros él no me veía los ojos). Cuando me faltaban unos diez metros para llegar hasta ellos, este nene estaba quietito y ya no me sacaba la mirada de encima, el otro (el menor) estaba sentado mas adelante y seguía en su mundo.
Al llegar hasta donde estaban ellos, yo seguía con el mismo paso, mi cabeza la tenía en otra parte dado que estaba con los temas familiares acerca de los que he posteado, y de pronto esta criatura que no dejaba de observarme hace un movimiento con su manito diestra y de entre sus ropas extrae una flor.
¡Toma! me grito.
Por supuesto que me dejó totalmente helado, estaba allí ese niño con una florcita silvestre, ofreciendomela. Me limité a mirarlo unos instantes. No tuve la delicadeza de quitarme los lentes.
Muchas gracias, atine a decirle, me incliné hacia él y tomé la flor.
Tan lento como me incliné, volví a incorporarme. Ellos siguieron jugando y yo seguí mi camino. Pero ya no era lo mismo.
Con cuidado para que no se quiebre, guardé la florcita en mi bolsillo. Por suerte mantenía los lentes en su sitio. Soy de los que no les gusta que los vean llorar.
Mientras doblaba la esquina, todavía absorto por lo que me había pasado, le pedí a Dios: Señor, devolvele mil veces la alegría que él me dió a mi.
Hoy la flor está arrugada y seca dentro de un tarrito de plástico en mi casa. Algún día de ella no va a quedar fisicamente nada. Lo que me guardo para mí es la sensación que a veces, en los momentos en que menos te lo esperás, y por donde menos te lo esperás... De la nada, alguien aparece.
Y también puede pasar que, para alguien que lo necesite... de la nada tengamos que aparecer nosotros.

martes, mayo 08, 2007

Este si que nos entendía...

Hoy hace veinticinco años en un espectacular accidente perdió la vida Gilles Villeneuve.
Curiosa carrera en la Fórmula Uno tuvo Gilles. Debutó con un Mc Laren en el GP de Inglaterra de 1977 y de allí se lo llevaron a Ferrari. El ojo de Don Enzo le mostró algo especial, sin dudas.
De allí en mas, su breve carrera estuvo ligada a la Rossa de Maranello, y para muchos como yo (que tenemos la sangre roja no por una cuestión biológica sino porque es el color de la Ferrari) pasó a convertirse en un ícono.
Hubo pilotos que, subidos a la Ferrari, no tuvieron el mismo rendimiento que antes. Otros directamente nunca la merecieron (si, te hablo a vos Barrichello). Gilles y la Rossa fueron una sola cosa desde el principio, parecía que el auto lo acompañaba en sus locuras, y que muchas veces le perdonó la vida.
En estos días habrá profusión de videos con el accidente fatal. No es la imagen que me guardo de Gilles. El recuerdo que quiero tener está en el final del GP de Francia de 1979, cuando a ruedazo limpio peleó la segunda posición con el Renault de Arnoux, el video no lo pego yo, lo pueden ver en este excelente blog.
De ese GP casi nadie lo recuerda porque haya ganado Jabouille con el otro Renault, sino por esa lucha que mencioné. Yo lo recuerdo perfectamente porque lo estaba viendo con la nariz a menos de cincuenta centímetros de la pantalla de la tele, a los gritos pelados hinchando por la Ferrari.
El 8 de mayo de 1982 yo no estaba en mi casa cuando el accidente, al retornar me comenta mi papá sobre el tema y resultaba increíble (aunque previsible). Luego, cuando difundieron las imágenes resultaba claro que de esa no salía.
También el recuerdo de Gilles motivó un pacto que hicimos con algunos compañeros de la secundaria, que en su momento vez comenté aquí.
Pero también me corresponde colocar una imagen de él. Esta foto la tuve mucho tiempo como fondo de pantalla, para mi humilde forma de ver, resume cómo se maneja la Rossa, muestra qué cosa queremos ver los hinchas de Ferrari cuando un piloto se sube a una de ellas. Porque no está piloteando cualquier máquina, no, que ni se le ocurra.




Gilles Henri Villeneuve, doblando cruzado (al límite, como siempre) en el GP de Long Beach 1980

miércoles, mayo 02, 2007

Esperando veinte minutos

El pasado viernes me tocó acompañar a personal de la Estación Astronómica de Río Grande a posicionar tres puntos en el campo. El trabajo consistía en ir hacia sitios de los cuales ya teníamos las coordenadas, clavar una estaca de madera y armar un equipo GPS de los que utiliza la Estación. Habitualmente yo utilizo unos GPS mas pequeños que para mi trabajo vienen bárbaros, pero cuando se requiere una precisión absoluta, se llama a esta gente para que realice la tarea.
Aclaro para quien no conozca de qué se trata, el GPS es un sistema de posicionamiento global consistente en un aparato que toma la señal de los satélites que en ese momento le pasan por encima, una vez que captura por lo menos tres señales de satélite obtiene con ellas las coordenadas X; Y (y los mas avanzados la Z) de donde está ubicado.
A su vez, si mientras está encendido y posicionado uno se desplaza con él, va registrando la ruta, informa la velocidad y calcula distancias. Estos datos se vuelcan en planos o mapas y así, por ejemplo, pueden relevarse caminos o ubicarse puntos en un gráfico.
Volviendo al viernes, fuimos hasta el primer lugar de medición, nos posicionamos, clavamos la estaca y se armó uno de los equipos. Lo dejamos trabajando y nos fuimos al segundo punto.
Al llegar repetimos la maniobra, como de la Estación habían traído dos equipos, en este caso nos quedamos esperando que tomara los datos, proceso que demora entre 15 y 20 minutos, entretanto y dado que la camioneta la teníamos a pocos metros, nos sentamos en la tapa de la caja a charlar.
Una vez que se terminó con ese proceso, desmontamos y nos dirigimos al tercer punto a medir, motivo de la foto que ilustra este post.
Siendo que el lugar estaba alejado unos 100 metros del camino, dejamos la camioneta y nos acercamos caminando. Nuevamente se armó el equipo y empezó a buscar y guardar datos.
A todo esto, en cada lugar donde nos detuvimos a tomar mediciones, yo sacaba algunas fotos para que acompañen al trabajo que debía presentar la Estación. En el primer punto, armamos y nos fuimos, en el segundo (como mencioné) nos sentamos a charlar en la camioneta, pero ahora la misma estaba estacionada a unos 100 metros.
Tomé un par de fotos y cuando miro a mi costado, los muchachos de la Estación se habían tirado en el pasto a esperar el trabajo del GPS. Los miré y pensé “¿porqué no?”
El día estaba soleado, fresco y con poco viento, me acomodé sobre una mata mas o menos gruesa que me sirviese de almohada y allí me tiré.
Mientras miraba hacia el cielo, algunos pastitos mas altos movidos por el viento me rozaban los pómulos. Pensaba “esto se lo tengo que contar a los bloggers” y de allí surgió la idea de la foto.


Ese soy yo, en primer plano mis botas laborales, sobre la derecha el GPS que estaba tomando datos y a la izquierda en la lejanía una de las baterías de la empresa.
Allí estuve acostado, como veinte minutos, cuando en ocasiones cesaba el viento el silencio permitía oir perfectamente el aleteo de algún ave que pasaba por las cercanías, y cuando soplaba nuevamente el golpeteo rítmico del pasto sobre la superficie de mi casco acompañaba mi adormecimiento.
Y si, es como alguno que otro seguramente habrá pensado. Encima me pagan.
Saludos